KISS Army Chile · Entrevistas
Bruce Kulick: “Más que una entrevista, una conversación entre amigos”

El contacto entre Bruce Kulick y la KISS Army Chile ha sido constante desde mediados de 2009. Desde esa fecha, y a través de más de un integrante de este grupo, Bruce ha enviado videos de saludos —como sucedió en la primera Expo, el 2009— así como también un mensaje expresando su preocupación por sus amigos y fans después del terremoto de febrero de 2010. Por esto, cuando le planteamos la idea de realizar una entrevista para inaugurar nuestra casa en la web, inmediatamente fijó una fecha en su ajetreada agenda con Grand Funk Railroad para llamarnos desde Los Ángeles.
A comienzos de agosto, y exactamente a la hora fijada, sonó el teléfono, y una vez más demostró su grandeza y compromiso con nosotros: el tráfico de Santiago había atrasado a uno de los miembros del equipo periodístico, ante lo cual Bruce inmediatamente dijo: “No te preocupes, vuelvo a llamar en 20 minutos”. Un grande, Bruce.
Bruce, primero que todo, muchas gracias por tu constante apoyo a la KISS Army Chile.
De nada.
Ok. Hablemos de tu presente. Has sido el guitarrista de Grand Funk Railroad (GFR) por más de 10 años. ¿Hay algún plan de grabar un disco con esta nueva alineación, o se dedicarán a seguir de gira?
Para serte honesto, grabar un disco con la banda no es algo que me molestaría que sucediera, pero realmente depende de Don y Mel (baterista y bajista), quienes son los dueños de la banda y los que controlan el nombre y todo lo relativo a GFR.
En vivo incluimos algunos temas nuevos en los sets, y debo admitir que sería divertido lanzar un nuevo producto, porque me gustaría que la gente de todo el mundo escuchara el nuevo material, aunque no estoy muy convencido de que sea algo que Don y Mel deseen hacer, especialmente porque, como todos sabemos, la industria musical y discográfica está muy extraña y probablemente no haya un plan para lanzar algo nuevo. De todas maneras, es su opinión y yo tengo poco que decir al respecto, más que estar agradecido por todo lo que tengo con la banda, que es un grupo extraordinario: nos va muy bien en todos los lugares donde vamos y la gente se divierte y disfruta con GFR. Ha sido una gran oportunidad y un excelente puesto para mí por todo este tiempo, así que no puedo sino sentirme afortunado.
La gente siempre pregunta cuándo GFR irá de gira fuera de Estados Unidos, y aunque me gustaría que pasara, no tengo claro que en un futuro cercano vaya a suceder.
Siguen teniendo un gran público en Estados Unidos, ¿no?
Sí… ha sido una banda conocida por muchos años y es uno de los grupos clásicos que aún se mantiene vigente.
Hablemos ahora de tu carrera solista. BK3 ha recibido excelentes críticas tanto de los medios como de los fans. ¿Cómo evalúas este disco, y cuáles consideras que son sus principales diferencias tanto con Audio Dog como con Transformer?
Bueno, la idea y el concepto —e incluso por qué lo llamé BK3— es que muestre una evolución de mi carrera. Estoy muy orgulloso de haberme atrevido a grabar mi primer CD (Audio Dog, 2001) cuando nunca había pensado en mí como un artista solista, y a los fans les gustó. Eso me dio el coraje para grabar “Transformer” (2003), y fue en esa época en que conocí a quien sería el productor de BK3 (Jeremy Rubolino), quien tenía la visión para que hiciéramos el disco definitivo de Bruce Kulick, especialmente para los fans de KISS y de la música; Jeremy es un gran fan de KISS y entendió claramente de qué se trataba mi música. Incluso recuerdo haberlo conocido años atrás, cuando él era mucho más joven y yo seguía en KISS.
Para mí, BK3 tenía que ser mejor en todo aspecto: desde la música hasta el packaging, artistas invitados más conocidos y todo lo demás, y estoy muy orgulloso de lo que fui capaz de producir. BK3 no pudo haber sido mi primer disco solista, si sabes a lo que me refiero… tomó tiempo prepararme y hacer este álbum, y creo que incluso los fans a quienes les gustó Audio Dog y Transformer han podido ver el progreso que he logrado como artista solista.
Tuviste un montón de artistas invitados en BK3. ¿Cómo conseguiste que participaran? Te lo pregunto especialmente por Gene y Nick Simmons.
Primero que todo, fui muy afortunado en que ellos accedieran a participar en el disco. Nunca estuve seguro de quiénes aceptarían ser parte del proyecto.
Eric Singer fue muy entusiasta y me animó para que le preguntara a Gene, quien aceptó y además propuso que su hijo Nick participara. Ambos hicieron un trabajo grandioso en sus temas (“I Ain’t Gonna Die” y “Hand of the King”).
Conseguir a John Corabi no iba a ser un gran desafío, ya que trabajamos muy bien juntos y estuve muy contento de tenerlo en el disco. Creo que hicimos lo que mejor sabemos hacer en una canción (“No Friend of Mine”) que podría haber estado en cualquier CD de Union.
También participó Doug Fieger (cantante de The Knack), quien tristemente falleció en febrero. Lo conocí en un Rock N’ Roll Fantasy Camp y teníamos una canción que, con Jeremy, sabíamos que yo no debía cantar, ya que era un tema hecho para un gran cantante de pop (“Dirty Girl”), y Doug vino a mi mente y aceptó participar, en lo que fue una gran historia.
Respecto a Steve Lukather, debo decir que no esperaba tener una canción con un duelo de guitarras, pero lo contacté mientras estuve en un estudio en el que él tenía participación. Jeremy me dio la idea de hacer un tema con Steve, quien accedió a participar.
A fin de cuentas, fue muy natural cómo se dio todo. No existía un “plan maestro” para tener a muchos artistas invitados, pero estoy muy contento de haberlos tenido y creo que todos tuvieron una excelente participación.
Tampoco debo olvidar a Eric Singer, quien tocó batería en un tema (“I’m an Animal”) junto a Tobias Sammet, de Avantasia, quien es un cantante espectacular. Muchos estadounidenses no lo conocen, pero tiene una voz increíble.
¡Esa canción (“I’m an Animal”) es excelente!
¡Sí! ¡Muchas gracias!
Lo otro que llama la atención es que el tema donde canta Nick Simmons suena mucho a The Cult. Tiene un tono de voz muy similar al de Ian Astbury.
Estoy de acuerdo contigo. Mucha gente dice que Nick suena como Gene, pero creo que tiene un estilo muy propio.
Muchos fans encuentran similitudes entre BK3 y Carnival of Souls. ¿Qué piensas de ello?
Bueno, eso no me molesta, aunque creo que también es bastante similar a Revenge; no me parece tan oscuro como Carnival of Souls. La verdad es que me propuse hacer un gran disco que recordara algunas de las cosas que hice con KISS, pero sin un modelo específico. De ser así, creo que apuntaba mucho más a algo como Revenge que a Carnival of Souls.
Es interesante, porque Carnival of Souls es el disco favorito de algunos fans, mientras que para otros es lo peor que KISS haya hecho; por eso siempre me pongo un poco nervioso al hablar del CD, ya que no fue mi intención tomar esa dirección. Sí teníamos la idea de hacer algo más pesado y heavy que Revenge, y me pone contento haber contribuido a hacer ese álbum… por eso siempre le digo a los fans que si les encanta el disco me lo pueden agradecer, pero que si no les gusta no me echen toda la culpa… no fue mi decisión.
En todo caso, siempre fue lo mismo en KISS: hice lo que se necesitaba y querían Gene y Paul. Sabía que no podía escoger la dirección musical de la banda, pero siempre mi meta fue contribuir tocando guitarra y dando mi opinión lo mejor que podía… pero no me molesta para nada la comparación, porque estoy muy orgulloso de todo lo que hice con KISS, especialmente la era Revenge.

Volviendo a Carnival of Souls: lo interesante de ese disco es que, aparte de ser el álbum más pesado de KISS y con un sonido increíble, todo el proceso de grabación se hizo al mismo tiempo en que el Reunion Tour estaba a punto de suceder. ¿Cómo te sentías estando en el estudio sabiendo que este iba a ser probablemente tu último disco con KISS?
Como había una gran oportunidad —el Reunion Tour—, el enfoque de Gene y Paul se distrajo un poco. Teníamos un gran coproductor, Toby Wright, quien en todo caso entendía lo del Reunion Tour. A veces me hubiese gustado no saber lo que iba a pasar, pero nos contaron a Eric y a mí lo que iba a suceder justo cuando empezamos a mezclar el disco, y el ambiente cambió un poco.
Igual fueron muy justos conmigo: me pagaron por un año sin hacer nada por la banda mientras ellos hacían el gran negocio que esperaban. Siento que Carnival of Souls fue un poco dejado de lado por todo lo que estaba sucediendo, ya que el foco de ellos era hacer que todo funcionara para el gigantesco Reunion Tour. Comercialmente hicieron lo correcto, pero creativamente creo que podrían haber estado un poco más involucrados en la mezcla del disco.
¿Piensas seguir desarrollando tu carrera solista, saliendo de gira con tu banda para tocar tus propias canciones?
Es una idea que siempre está presente, pero también disfruto mucho mi trabajo en GFR, y es muy difícil salir de gira bajo mi propio nombre en Estados Unidos y también en otros países. Pretendo seguir desarrollándome como artista solista, pero aún no tengo claro cómo va a funcionar todo. No quiero mentirme y decir que voy a estar de gira siempre, o que va a haber una “Bruce Kulick Band” o lo que sea… No hay duda de que quiero seguir haciendo cosas importantes que representen mi carrera y mi era en KISS.
Y si pudieras elegir la “banda soñada” para salir de gira a tocar tus temas solistas, ¿quiénes serían?
Hice un concierto acá en Los Ángeles, en el Cat Club, para el lanzamiento de BK3, y los músicos que tocaron conmigo eran excelentes y son prácticamente mi “dream band” acá en Estados Unidos. Es bueno conocer a muchos músicos buenos, pero hasta que no tenga algo exacto que ofrecerle a la gente es muy difícil saber con quiénes contarás. En el futuro me gustaría seguir haciendo cosas con Eric y John Corabi, también como en ESP, y siempre estoy ansioso por tocar con la mayor cantidad de gente posible. Ahora estoy tan ocupado con GFR que no pienso mucho en eso.
Parece que tienes una muy buena relación con Gene y Paul. Participaste en la pista de audio de Kissology II y III, tocaste en el disco de Paul, y tanto Gene como Nick cantaron en tu álbum. ¿Cuál es tu relación actual con los miembros de KISS?
No tengo razón para no tener una buena relación con ellos. Siempre me han tratado con respeto y entienden que apoyo y comprendo lo que están haciendo. Sería tonto quejarme sabiendo que fui el guitarrista de KISS por 12 años, y no los culpo por tener a Tommy como Spaceman.
Extraño estar en la banda, pero respeto y siempre apoyaré lo que están haciendo. Estoy muy contento de que hayan seguido adelante, grabando nueva música y de gira. Creo que es grandioso no solo para los fans, sino también para el legado del grupo, y siempre siento que progreso con ellos aunque ya no esté en el grupo.
Gene y Paul trabajan muy duro, son grandes profesionales y saben cómo hacer funcionar su negocio. Tengo un gran respeto por ellos, así como ellos también me respetan como un exmiembro de la banda que trabajó muy duro.
¿Qué es lo que más extrañas de estar en KISS?
Había una cierta química cuando tocaba con Gene y Paul que creo era muy buena. No me imagino pintado siendo Spaceman, si entiendes a lo que me refiero. Nunca olvidaré los tours y discos que hicimos juntos.
Después de 12 años en KISS y 6 discos, ¿cómo definirías tu legado en la banda? ¿Cuál dirías que es el sello de la era Kulick?
Creo que hay canciones que se destacan, como “Tears Are Falling”, “No, No, No”, “Forever” y “Unholy”, pero creo que al final yo represento, en cierta manera, los años sin maquillaje de KISS. Vinnie Vincent estuvo para un álbum y la gira, y Mark St. John estuvo menos tiempo aún. Si piensas en todos los años sin maquillaje, yo estuve durante la mayoría de ellos. En cierto sentido creo que represento esa era —no todos los años, pero la mayoría—. Pienso que ese es mi legado.
Vinnie básicamente ha desaparecido, y Mark tristemente falleció. Siento que represento la etapa sin maquillaje, lo que me hace algo “único” en el mundo de KISS.
¿Qué recuerdas del primer tour que hiciste con KISS (Animalize)? ¿Llegaste como un reemplazo temporal o se suponía que te quedaras con la banda? ¿Cómo se dieron las cosas?
Primero iba a Europa, pero no sabía si por 2 o 6 semanas. El tour duraba 6 semanas y al final estuve en todo el tour. Estaba muy entusiasmado de estar de gira con una de las bandas más grandes del mundo: todo eran limusinas, primera clase, hoteles lujosos y fans increíbles. Me sentía como si estuviera en The Beatles, especialmente en países como los escandinavos, o la primera vez que vine a Sudamérica, donde me di cuenta de lo dedicados que eran los fans de KISS en esos lugares.
Luego comenzamos el tour por Estados Unidos. La banda le dio una oportunidad a Mark, pero, como decimos en béisbol, yo tenía la ventaja del “home team” (jugar de local), y así pasó a ser mi trabajo.
En ese primer tour estaba muy entusiasmado y también un poco nervioso, aunque muy orgulloso de pasar de ser el guitarrista temporal a ser músico de tiempo completo en KISS.

¿Fue ese tour de Animalize tu favorito, o tienes algún otro que recuerdes como el que más te gustó?
Creo que el tour que más me gustó fue el de Hot in the Shade, aunque el disco no es mi favorito. En ese tour teníamos una gran producción y grandes bandas invitadas, como Slaughter o Winger. Fue un gran momento para KISS.
Siento que todos los tours tuvieron puntos altos, y no voy a ser condescendiente contigo por ser de Chile, pero nunca olvidaré los tours que hicimos por Sudamérica, porque tocábamos para muchísimos fans; fue genial.
¿Y también el público lo hizo especial en Sudamérica?
Absolutamente. Siempre… cuando empiezan a cantar esa canción de fútbol, “olé, olé, olé, olé… olé… olé”, en todos lados de Sudamérica.
Como en un estadio de fútbol.
¡Claro! Ahora en Estados Unidos el fútbol se ha hecho mucho más conocido. Mucha gente lo siguió por el Mundial, y cuando estaba alentando a la selección me imaginaba que estaba tocando con KISS en Sudamérica.
Mientras hablábamos para hacer esta entrevista, todos estábamos de acuerdo en que la época ochentera de KISS siempre es dejada de lado. Tienen discos grandiosos como Asylum, temazos en Crazy Nights; a pesar de ser un poco extenso, Hot in the Shade está muy bien, y Revenge es, obviamente, una obra maestra. ¿Qué recuerdas de esos discos? Es como la parte de la historia de KISS que nunca ha sido contada…
Hay que admitir que, desde la reunión, se han fijado solo en la era con maquillaje y ocasionalmente hacen referencia a los ochenta. Sé que a Gene no le acomoda mucho esa era, pero Paul está orgulloso del material. Creo que es mirada en menos…
Cada disco representa el lugar en que estábamos en ese momento, y siempre hicimos lo mejor que pudimos. Cada uno de ellos representa ese tiempo en la banda.
Asylum fue fácil para Paul, ya que estuvo a cargo de la producción de Animalize, que fue el disco que nos puso de vuelta en la cima vendiendo muchas copias.
Para Crazy Nights teníamos a Ron Nevison involucrado, que era un productor muy famoso en ese tiempo, y para mucha gente nos llevó a un lado demasiado pop, aunque creo que es un disco muy bien hecho.
Cuando llegamos a Hot in the Shade creo que perdimos un poco el rumbo, porque tratamos de lanzar los demos como un disco entero, que es la razón por la cual hay tantas canciones, especialmente porque no teníamos un productor que nos ayudara a escogerlas.
Por supuesto, para Revenge trajeron al gran Bob Ezrin, y eso hizo a ese disco increíble; sin dudas, mi favorito de todos.
Cada uno de los discos tiene su propia historia, su intención y su éxito de manera propia. Hice mi trabajo en todos, y eso es lo que debía hacer.
Si tuvieras que definir un disco que represente la era Kulick, ¿cuál sería y por qué?
Sigue siendo Revenge. Ese disco es muy fuerte sonoramente, con grandes canciones y actuaciones. Es definitivamente mi favorito, aunque de igual manera hay muchos puntos altos en otros discos, pero si tuviese que elegir solo uno sería Revenge.
¿Crees que la muerte de Eric Carr influyó para que la banda se la jugara en tocar con el alma en Revenge y tributarlo de la mejor manera?
Fue un tiempo muy emotivo para el grupo, pero creo que cuando la banda decidió traer a alguien como Bob Ezrin, quien hizo trabajos fascinantes con KISS, Alice Cooper y Pink Floyd… pienso que fue una combinación de todo. Fue trágico perder a Eric, pero el grupo sentía que teníamos algo que demostrar y tuvimos que subir nuestro nivel. Creo que sin duda lo conseguimos.
Además, hay muy buenos videos de ese disco.
¡Sí! ¡Era un look muy oscuro y cool!
Te diremos 3 conceptos y nos dices lo primero que se te viene a la mente: The Beatles.
La más grande y mejor banda del mundo. Punto.
KISS.
La banda más entretenida y excitante del mundo.
BK3.
Lo mejor de Bruce.
Última pregunta. Has estado 2 veces en Chile: con KISS en 1994, y solo en 2006. ¿Tienes algún plan para regresar? ¿Tienes algún recuerdo especial de nuestro país?
Siempre me ha impresionado mucho Chile. Sentía que sabía cosas del país, pero cada vez que he ido aprendo más, y no me imaginé que se iba a transformar en uno de mis países favoritos de Sudamérica. Sé que paso más tiempo en Argentina, especialmente en Buenos Aires, porque KISS fue en más de una oportunidad y después fui con Union, por lo que hay una sensación diferente.
La última vez que estuve en Santiago quedé muy impresionado con toda la onda de Chile y la gente, por lo que tengo muchas ganas de regresar. Estoy en conversaciones para un par de cosas que podrían llevarme de vuelta, pero nada es concreto aún. Podría ser este año, pero aún no está confirmado… sí estoy trabajando para poder volver a fin de año o inicios del próximo.
Por favor, deja un mensaje para tus fans en Chile y para la KISS Army Chile.
Me siento muy cercano a ustedes, aunque estoy físicamente lejos. Estoy muy al tanto de sus actividades por la KISS Army Chile y realmente espero poder volver y verlos a todos. Tengan paciencia, porque voy a volver. No están tan lejos, así que… ¡voy para allá!
Más que una entrevista, una conversación entre amigos.
Producción periodística: Gustavo Serrano, Jaime Toro y Jorge González.