KISS Army Chile · Entrevistas

Cote Hurtado: “Quizá soy de los pocos que está totalmente de acuerdo con que Peter Criss y Ace Frehley no vuelvan a KISS”

Cote Hurtado junto a Gene Simmons, Peter Criss (Eric Singer con maquillaje de Catman), Paul Stanley y Tommy Thayer, y un amigo, en el KISS Kruise

Cote Hurtado es a esta altura una reconocida figura entre quienes seguimos los medios de comunicación relacionados con el rock en Chile y Latinoamérica. Reconocido kissero, participó en la producción del show de Bruce Kulick en 2006 y de la primera KISS Expo realizada en Chile por KISS Army Chile en 2009. En el ámbito profesional ha sido parte de proyectos tan importantes como “Rock y Guitarras” de Radio Concierto, ha estado en Radio Sonar y fue uno de los creadores de Rockaxis en todas sus plataformas. En el ámbito internacional fue productor y director en programas de MTV Latino, con espacios memorables como Headbangers Ball y Hora Prima en los años 90 —cuando MTV era bueno—. En todas estas actividades relacionadas con el rock, Cote ha interactuado con KISS, y le pedimos que compartiera con nosotros algunos de sus recuerdos.

¿Eres un gran fan de KISS?

Soy fanático de KISS desde los 8 o 9 años, cuando comencé a escucharlos por amigos de la cuadra que eran mayores que yo. “Dynasty” creo que fue mi primer disco, por ahí por el 80, y de ahí conocí los “Alive” que me marcaron mucho por toda esa potencia en vivo. El solo de Peter Criss en “100,000 Years” me marcó mucho, ya que toco batería como hobby, y para mí fue impresionante escuchar eso. Ese y “Exit… Stage Left” de Rush me marcaron en cuanto a tocar batería.

Fue impactante descubrir a KISS por las portadas, lo visual era impresionante. Todavía la imagen de Gene Simmons en la portada de “Alive II” me parece muy intensa, muy diabólica, muy grosa. Del “Dynasty” pasé al “Unmasked”, y de ahí a “The Elder”, que había salido recién y era todo tan difícil de entender, tan distinto, pero a mí me gustaba eso. “I Was Made for Lovin’ You” me impactó harto, con eso que me movía el cuerpo, un bajo potente, la melodía. “Is That You” también me gustó mucho y me sigue alucinando. Entonces partí muy cabro chico con los amigos de la cuadra.

¿Después seguiste estando relacionado con la música?

Como comencé a tocar batería en el colegio, y hasta el día de hoy lo hago con los amigos de vez en cuando, hacía mis rankings y otras cosas, y terminé trabajando en medios de comunicación. Tenía como 18 años, me puse a trabajar, junté plata y me fui de Chile por motivos personales. Felipe Montaldo, un gran amigo de entonces y que sigue siendo un gran compadre, con quien me hice amigo gracias a KISS (y por una niña que nos gustaba a ambos) y con el que sigo compartiendo todo lo de KISS —incluso fuimos juntos al KISS Kruise—, se había ido a Estados Unidos a estudiar y teníamos mucho contacto por carta. Yo me fui a vivir a su casa en Los Ángeles sabiendo que me iba a ir bien en algo relacionado con la música.

Pensaba que podía hacer un sello discográfico o algo así, ya que he sido fanático de KISS y del rock and roll desde muy joven, porque después de KISS conocí a Black Sabbath, Ozzy, Led Zeppelin, y me hice muy fanático del hard rock de los 80: Mötley Crüe y después Metallica. Cuando llegué donde Felipe, coleccionábamos los Headbangers Ball que nos llegaban por VHS todas las semanas, con un par de semanas de desfase, y alucinábamos con todo lo que pasaba ahí.

Yo había llegado a Estados Unidos el 93 más o menos; trabajé en telemarketing en AT&T para ganar dinero, y como soy organizado me empezó a ir bien, ganaba buenas lucas y hasta llevé a más chilenos a trabajar ahí. Trabajaba de 1 a 6 de la tarde, lo cual me permitía salir a recitales, carretear hasta tarde y dormir de mañana para trabajar después en la tarde. Era muy bueno el horario. Vivíamos con Felipe en Marina del Rey, que está al lado del mar, cerca de Santa Mónica, un lugar al lado de lo más cool de L.A.

Yo ya tenía mi camioneta, íbamos a recitales, y colaboraba con la revista Extravaganza de los hermanos Mujica, lo que me permitía ir a los conciertos gratis porque yo enviaba reviews de los recitales; eso me permitió involucrarme con el mundo de la música, y los sellos me pasaban material nuevo. L.A. en ese momento era la cuna del rock, junto a Nueva York, y base de todos los sellos de grabación. Yo hablaba bien inglés y vendía bien mi trabajo, así que a los 20 años entrevisté a Tom Araya, a Lemmy Kilmister en su casa, y a otros, y las entrevistas salían en Chile; cuando le mostraba a los gringos, quedaban contentos, y por eso comenzaron a darme más accesos a avances, discos y entrevistas, mientras seguía trabajando en telemarketing.

Un día cualquiera me llamó Alfredo Lewin por teléfono. Con él nos conocíamos de “hola y chao” de carretes de amigos en común. Él sabía que yo era fanático de KISS, y yo sabía que él cantaba en Diva. Alfredo necesitaba un productor para MTV Latino y Headbangers Ball; le habían puesto un productor que no fue de su gusto, y presionó para que se lo cambiaran, y pidió a Fernando Mujica, quien por razones administrativas no pudo irse a trabajar con él a Estados Unidos y fue él —que se lo agradezco mucho— quien me recomendó. Así fue que me llamó desde Miami contándome del lanzamiento de MTV Latino, y una semana después fue con su jefe a L.A. por otras razones y aprovechamos de reunirnos en Sunset Boulevard, mientras ellos entrevistaban a los Rolling Stones. Les expliqué que yo sabía de música, que me gustaba mucho la música, les mostré lo que hacía, pero que no sabía de producción ni era periodista. Alfredo se la jugó por mí y convenció a su jefe de que lo que necesitaban era un tipo apasionado por la música y jugado. El resultado fue que me enviaron un pasaje sin vuelta a Miami, y de ahí estuve 3 años trabajando en MTV, y ahí me tocó ver toda la reunión de KISS.

Después de eso, nos volvimos con Alfredo el 97 e hicimos el proyecto de Rock y Guitarras de Radio Concierto por 2 años, y de ahí iniciamos Rockaxis.

¿En Los Ángeles no tuviste la ocasión de ver a KISS?

Pasó algo increíble. Siendo yo fanático de KISS, me voy a Estados Unidos y al poco tiempo viene KISS a Chile, a la Estación Mapocho. No lo podía creer. Por suerte Mega lo grabó y lo tengo como un tesoro guardado, porque KISS suena un cañón, tocando como una máquina.

Tuve oportunidad de ver a Gene Simmons en L.A. cuando Geffen me invitó al lanzamiento de un disco de Melvins, que hacían el cover de “Goin’ Blind” de KISS. Era en un lugar para unas 2.000 personas aproximadamente. En eso van a tocar “Goin’ Blind” e invitan a Gene al escenario. Yo estaba en la barra al final y corrí hacia adelante, llegando muy cerca del escenario. Estaba alucinado de verlo por primera vez cantando y tocando el bajo.

Después lo conocí en una fecha muy especial: el 30 de diciembre de 2003, que fue el último show de Nirvana en el Forum de L.A., cuatro meses antes del suicidio de Kurt Cobain. Geffen me invitó con un pase de prensa, y estando en el backstage vi a Eddie Van Halen, y después, cuando estaba en la barra, se sentó al lado mío Kurt Cobain, a quien saludé. Me acuerdo que pensó que quería hacerle una entrevista y me dijo: “Entrevistas no”. Le dije que solo quería saludarlo, nos dimos la mano y listo. Yo me decía: “chuta, estoy sentado al lado de Kurt Cobain”. Después voy entrando al lugar a ver el show y me encuentro con Gene, que iba con Shannon Tweed, gigantes ellos. Me presenté con Gene: “Hola Gene, soy Cote, de la revista Extravaganza de Santiago de Chile, solo quería decirte hola y ver si podía concertar una entrevista”. Me dijo: “Claro”, y me dio un teléfono que nunca nadie contestó, y nunca lo pude entrevistar.

Te tocó estar justo en MTV en la época del Reunion Tour, que comenzó con el hito del Unplugged. ¿Participaste o asististe al Unplugged?

Estaba en MTV ya, pero ni me avisaron ni menos me invitaron. El departamento a cargo no tenía por qué saber que yo era fanático de KISS, pero en buen chileno “me cagaron”, porque yo era de MTV y no me costaba nada tomar un avión e ir a Nueva York, y me da rabia que estando trabajando para la compañía no me invitaron.

Pero sí estuviste en todo lo de la gira de Reunión.

Fuimos con Alfredo al primer show, en Detroit. Increíble, estábamos ahí adelante.

Sabemos que viviste aventuras para estar presente. Cuéntanos.

Sí, con Alfredo nos confiamos porque la gente de MTV nos avisó que nos consiguieron tickets, pero no hotel, y como era un tema personal y no de trabajo yo dije: “Ok, no se preocupen, yo me encargo”. Hay que tener claro que en esa época no había el internet de hoy ni aplicaciones de búsqueda de hotel, era todo por teléfono, y nos confiamos. Resultó que no encontrábamos hoteles “normales”, así que tuvimos que tratar con cinco estrellas o resorts caros, y tampoco había disponibilidad. Ahí nos dimos cuenta de que el fenómeno KISS era tan grande que tenía todos los hoteles de Detroit copados. Era un concierto para 45.000 personas y viajó mucha gente de dentro y fuera de Estados Unidos.

De repente nos conseguimos un motel en las afueras, sin saber mucho que era un barrio medio peligroso. El lugar no tenía aire acondicionado, hacía mucho calor; en fin, nos tomamos las cosas con humor, esperando que al día siguiente todo sería increíble en el Tiger Stadium. Nos despertamos temprano, después de haber dormido mal, y nos fuimos caminando, porque no estábamos lejos del centro, y ahí cachamos que estábamos en un barrio negro. Ahí nos pasó algo peligroso: se nos acercó un auto descapotable lleno de afroamericanos y se puso a andar lento al lado de nosotros, y comenzaron a increparnos, onda “¿y ustedes qué hacen acá?” y otras cosas. Yo me acuerdo que le dije a Alfredo: “no mires y no contestes nada”. Por suerte los tipos no se bajaron y no pasó nada, pero yo estaba muy asustado.

Seguimos caminando y, al llegar al centro, ya cachamos a la gente pintada y cuadras y cuadras de bares tocando KISS, bandas tributo en pubs y en la calle; era todo un mundo KISS. La energía que tiene Detroit por KISS es increíble, hay que estar ahí para vivirla, y fue potente. Yo creo que esa misma energía que se vivía fue la que evitó que nos pasara algo malo.

La experiencia después fue increíble: ver a Alice in Chains con Layne Staley. Estábamos muy adelante, y me acuerdo que cuando comenzó KISS las sillas volaron; fue heavy, emotivo, histórico. Más allá de cómo tocaron, porque sabíamos que Peter ya no tocaba tanto, era ver a los 4 pintados y con todo el show. Fue espectacular. Estar ahí fue un privilegio y un lujo, y más allá del susto que tuvimos, fue increíble.

Uno de los capítulos memorables de Hora Prima fue el dedicado al show de KISS en Florida. ¿Cómo viviste toda esa producción?

Fue una cosa increíble. Después de toda la negociación que se hizo con MTV, Tommy Thayer, que era el tour manager y por lo tanto el coordinador de todo esto, nos dio acceso total. KISS iba a tocar en el Miami Arena y ellos estaban alojados en un resort a como una hora y media. Nos dieron autorización para ir al Arena y registrar todo lo que quisiéramos: el montaje del escenario, acceso al camarín, algo poco visto y sin ellos, por supuesto, y de ahí teníamos que partir al resort a entrevistarlos.

Fuimos con dos equipos de producción: uno al Arena, filmando el escenario y el backstage, y con el otro equipo partimos con Alfredo a entrevistar a KISS a Fort Lauderdale. Yo iba en un contexto profesional, así que no podía mostrarme como fan. De lo que recuerdo al saludarlos: Paul ni buena ni mala onda, sino neutro; Ace no pescando mucho; y Peter denso, onda “qué lata esta cuestión”. Estaban en un living los 4, sin pintura, y para mí era increíble ver la dinámica entre ellos. Yo andaba con un disco tributo argentino llamado “Grítalo Fuerte”, y Gene, al verlo, se enganchó y se formó una conversación, porque él es mucho más abierto a conversar. Esa fue la mayor interacción que se dio, porque era una entrevista bien formal y yo tenía que estar viendo el sonido, ya que no dejaban entrar ninguna cámara —no dejaban hacer entrevistas sin pintura para volver a la magia original—. Ellos fueron súper serios.

Después de la entrevista volvimos al Arena a seguir filmando, incluso cuando ya ellos estaban pintados en el “Elvis Walk”, que es el camino del camarín al escenario. Esa fue una avivada que hice como productor, porque no teníamos la autorización de Tommy Thayer para filmar eso del abrazo previo a subir al escenario, y yo le dije al camarógrafo: “filma, filma”, mientras Alfredo hablaba y mientras seguridad nos decía “ustedes no pueden estar filmando esto”, a lo que yo decía “I’m sorry”, pero ya estaba todo grabado y salió como parte del especial.

Bueno, cuando KISS autorizó hacer esto tuvimos que firmar un papel estableciendo que todo el material que estábamos filmando pasaba a ser propiedad de KISS. Incluso la KISS Corporation nos autorizó a mostrar “Love ’em or Leave ’em”, “I Was Made for Lovin’ You”, “Shandi”, videos que en esa época no se habían visto tan masivamente. Fue un tremendo lujo hacer todo eso; incluso nos juntamos en mi casa con todo el equipo de producción a verlo cuando se estrenó en TV, muy emocionado, con un gran festejo. De verdad lo atesoro como lo más chacal que he hecho con KISS, porque era un gran momento de la KISStory. Incluso salimos en los créditos de “Second Coming” como MTV Latino, con el material que yo produje y dirigí.

Después de haber estado participando de cerca en producciones relacionadas con KISS, de quien eres fanático, ¿cambió tu percepción sobre ellos?

Bueno, todo depende del contexto. Por ejemplo, me pasó con Peter percibir que estaba molesto, y sabiendo la historia de KISS y sus condiciones para la reunión, pensaba que podía ser el más buena onda o agradecido de la situación en la que estaba, y la verdad no estaba “ni ahí”. No me pasé ningún rollo negativo, quizá el contexto no fue el mejor, quizá estaba durmiendo una siesta y tuvo que levantarse a hacer la entrevista, no sé. Yo conozco gente que ha estado con Peter Criss en situación de meet and greet y él ha sido extraordinariamente buena onda. En todo caso nunca he sido muy fanático de Peter, así que no puedo decir que se me cayó.

Soy mucho más fan de Gene y Paul, mucho más que de Ace. Tengo amigos muy fanáticos de Ace, como Chris o Montaldo. Yo encuentro que Ace es la zorra, volado, y quizá el más músico de todos por sus solos y por cómo influenció a una cantidad de músicos impresionante, pero para mí siempre ha sido Gene y Paul. De hecho, yo crecí con un KISS más de Vinnie Vincent y Bruce Kulick, entonces Ace era parte de la historia, pero no me quitaba el sueño como a muchos otros. En esa ocasión, Ace fue un tipo más piola, como un tipo callejero en situación de lujo, y no fue nada mala onda.

Mi sensación fue verlos como tipos superiores, más encima son todos altos, excepto Peter, y no dejas de pensar “wow, estoy con estos tipos”, y yo tenía que contenerme de mi fanatismo y ser profesional. Me hubiera gustado llevar cosas para firmar, pero no era el momento. En resumen, no me cambió la percepción de ellos el poder conocerlos, porque justamente los conocí en un contexto muy de trabajo. Me acuerdo sí que estaba muy nervioso antes de ir; me tomé como cinco cervezas antes y me lavé mil veces los dientes antes de llegar, para que no cacharan.

Tuviste la oportunidad de conocer al tour manager de esa gira, que después se convertiría en el guitarrista de KISS.

En ese contexto en el que lo conocí, y en el actual, de Tommy Thayer tengo una buena percepción. No tiene quizá el carisma que tienen Ace Frehley o Bruce Kulick, pero es un tipo que, cuando lo conocí, ya venía trabajando con KISS y después se hizo cargo de muchos de los proyectos con los que muchos fanáticos alucinamos, como videos y recopilaciones, porque él mismo es fanático de KISS; no olvidemos que él tocaba en un tributo a KISS. Yo lo vi antes de irme a Miami, en Back and Blue como tributo, y tocaba la raja y hasta se parecía a Ace. Me acuerdo que fui con Montaldo, y el Gene Simmons de su banda nos dejó pasar para irnos a primera fila.

Bueno, cuando Tommy se metió en la organización de KISS me pareció todo bien, un fanático de KISS trabajando para KISS. Se portó muy piola con nosotros respecto de los permisos para hacer nuestro trabajo, por lo que me llevé una muy buena percepción de él. Cuando comenzó a tocar ya en KISS, me pareció bien.

Quizá soy de los pocos que está totalmente de acuerdo con que Peter Criss y Ace Frehley no vuelvan a KISS, porque sería un estrés profundo, tocarían muy mal. Paul ya tiene problemas para cantar, le tienen que colocar soporte para la voz, cosa que prefiero a escucharlo cantar tan mal como lo está haciendo; Peter Criss toca muy poco, y Ace Frehley —bueno, yo lo vi en el KISS Kruise VIII y, perdona que te diga, pero tocó realmente mal, muy mal, comenzando mal las canciones—. Con Gustavo Serrano nos reíamos, porque estábamos todos disfrutando arriba de la pelota, y hasta el mismo Ace se reía de lo mal que estaba tocando, pero eso no lo puedes hacer en un show de KISS.

Entonces Tommy Thayer, en ese contexto, me parece una persona muy correcta en la pega, y el tipo adecuado hoy en día en KISS. Conoce a la banda, conoce a Gene y Paul, toca a la perfección los solos de Ace, ha escrito varios temas de los últimos discos, que pueden ser criticados en cuanto a su sonido —y podemos estar de acuerdo en que no son los mejores discos de KISS—, pero nos permitió tener música nueva de KISS. Es como Bruce Kulick: va a llegar a hacer la pega y la va a hacer bien. Vinnie Vincent es un drama, siendo el más talentoso de los músicos que han pasado por KISS, pero junto a Ace Frehley están como en otra sintonía. Con Ace, KISS no podría estar tocando, y entiendo que cuando Gene y Paul dicen que las puertas están abiertas, lo están para que toquen un tema en algún show, pero no para que vuelvan a KISS; sería lo peor que podrían hacer Paul y Gene.

¿Tuviste alguna otra experiencia con el mundo KISS en Estados Unidos?

Con KISS directamente no, pero fui a las Konventions en Miami y L.A., y fue muy bueno, como las KISS Expo de acá, pero con material oficial de KISS, y ellos tocando acústico después. Todo esto fue por el 94, 95, por ahí. Fue muy alucinante, porque yo colecciono los vinilos de KISS, tengo los remasterizados, los CD remasterizados, los casetes, pero no bootlegs, porque ahí no hay dónde acabar. Son espectaculares, pero no me metí ahí porque es un mundo muy amplio.

También colecciono revistas de KISS, y me he conseguido de Japón, de Estados Unidos, etc. Cuando veo algo de cualquier parte del mundo, me lo compro. De hecho tengo un libro maravilloso sueco; no entiendo nada, pero las fotos son espectaculares. Son fotos tomadas en Suecia desde el 77 hasta el “Sonic Boom”. Un libro gordo, y las mejores fotos son de la época de “Animalize” y “Lick It Up”.

Cote Hurtado con Paul Stanley y Ace Frehley, sosteniendo revistas Rockaxis
Cote Hurtado, junto a Paul Stanley y Ace Frehley, con la revista Rockaxis.

En Chile eres famoso entre los fans por tu “KISS Trivia Game”, con el que hemos compartido en varias ocasiones, incluso durante la primera Expo del 2009.

Sí, me lo compré en Miami y me entretiene; es una súper buena excusa para juntarse con amigos que nos apasiona KISS, para unas carnes, unas chelitas y unos vinos, porque cuando nos metemos en él con un grupo de personas podemos estar horas. Cada vez cuesta más juntar a todo el mundo, pero ya con 4 le podemos dar, aunque a algunos kisseros les aburre porque es largo y se requiere un buen par de horas. Es una buena razón para juntarse en la cofradía chilena que, en el crucero, caché que es muy potente.

Cuéntanos sobre la producción de Bruce Kulick en Chile en 2006. ¿Cómo se gestó?

No me acuerdo bien cómo me contacté con su manager con la inquietud de traer a Bruce Kulick. Creo que un amigo argentino que lo estaba tramitando para allá me tiene que haber mandado el contacto. Llegamos a una fórmula en la cual él venía solo, le poníamos un grupo tributo acá y hacíamos una fiesta KISS. Fue una muy buena experiencia, no fue un gran negocio, pero lo pasamos muy bien con Bruce tocando todos los temas de KISS. Fuimos a cenar a la casa de Gustavo Serrano con algunos amigos y fue todo bien, muy buena onda. Hicimos una firma de autógrafos en Audiomúsica.

Fue buenísimo conversar con él y contarle que crecí con “Asylum”, “Crazy Nights” fue un lujo. Él siempre fue muy educado, muy piola al hablar de KISS. Tiene muy buena relación con ellos y creo que ha sido muy inteligente en mantener una relación sana; de hecho, Gene y Paul fueron a su matrimonio hace algunos años, lo invitaron al KISS Kruise y estuvo espectacular —de hecho fue mejor que Ace Frehley, e incluso que KISS—. Tocó con la banda soporte de Slash y sonaron increíble. Hablé con Brent Fitz, el baterista, que me decía que tocar temas de Eric Carr era lo que quería hacer y estaba feliz.

Bruce es un tipo muy profesional pero no muy expresivo, retraído. Me crucé con él en el crucero y fue medio distante, así que no compartí con él, no como Abba, su manager, que es muy expresivo.

Hay algunas anécdotas sobre esa presentación de Bruce en Chile. Cuéntanos lo que se pueda contar.

Me acuerdo que nos pusieron problemas por las fotos publicadas en Rockaxis, por las bailarinas que subieron a bailar en “Take It Off”. Aparte de eso, en realidad no; Bruce no toma alcohol ni drogas, quizá se tomó una cerveza o una copa de vino, pero no pidió nada raro, es muy profesional, muy músico, incluso podría calificarse como medio fome, no da para anécdotas.

Respecto de la primera KISS Expo en Chile, en 2009, en el Rock y Guitarras, y de la que fuiste coproductor, ¿qué recuerdas?

Sí, me acuerdo que jugamos trivia KISS durante la noche. He tratado de ir a todas las Expo, las últimas que se han hecho en la biblioteca, y me parece muy bien poder ver a las mismas personas: tío Chris, Mujica, Leo, Pepe, Gustavo, te topas con esa cofradía espectacular. Es fantástico eso que se da con KISS, que tiene esa fidelidad en la gente que otras bandas no.

¿Cuál es tu opinión sobre el presente de KISS y su gira final? Hace poco publicamos una foto de Eric Singer cantando “Beth” en nuestras redes y surgió una interacción en la que participaste.

Lo de Eric Singer cantando “Beth” es buen cursi, bien cebolla, efectista, pero funciona cuando estás ahí. Es justo la canción que parte en el encore, y es la que tienen que tocar si es la gira final, porque es la canción más importante de su carrera en términos de éxito, les guste o no les guste a Gene y Paul. En términos de ranking y ventas, es más importante que “Rock and Roll All Nite”.

Me parece que está bien lo que están haciendo, el show es espectacular, se pasaron. Nikki Sixx anda hablando de que le robaron la idea de escenario a Mötley Crüe, y claro, es el mismo stage manager en la producción de la gira, y los brazos que se cruzan probablemente fue algo que ya se usó en la gira de despedida de Mötley, pero así es como también Mötley y muchos otros sacaron las llamas y las plataformas que suben y bajan de los escenarios de KISS en los 70’s; entonces hay cosas que se vuelven comunes, especialmente si las empresas de producción son las mismas, pero está hablando tonteras, porque claramente KISS fue de los primeros en hacer este tipo de cosas, y Mötley Crüe copió muchísimas cosas a lo largo de su carrera a KISS. Sixx busca meter ruido para promocionar su película.

Respecto de la gira, bueno, esperaba más canciones. Paul en algún momento prometió entre 24 y 25 canciones y después corrigió a 20, que son las que están tocando ahora. Personalmente me faltan 3 temas: “Firehouse”, que fue de las primeras canciones que KISS usó para potenciarse visualmente, “Crazy Nights” y “Tears Are Falling”, para representar mejor los 80’s. Eso es lo único que les podría criticar ante ese espectacular show que están haciendo. Van a estar cumpliendo 70 años cuando se acabe la gira, y ya no les va a dar para hacer un show así después, ya no se mueven como antes, aunque Paul hace más movimientos. Están tocando muy bien, eso sí, aunque Paul ya no puede cantar igual, y por lo mismo apoyo el hecho de que en varias canciones esté con apoyo de grabaciones previas y él cantando sobre ellas. En el fondo puede sonar medio tramposo, pero prefiero eso a la angustia de verlo cantar mal. Que se enfoque en el show y que cante las canciones que pueda en vivo, que lo hace, porque no todo el show está con apoyo.

¿Qué canciones sacarías del setlist?

“Say Yeah”. “Do You Love Me” es un clásico del “Destroyer”, pero me hubiera gustado más “Flaming Youth”, aunque entiendo que “Do You Love Me” es más popular. Si es por reemplazar, sacaría “Say Yeah” y pondría “Modern Day Delilah”, del “Sonic Boom”, para representar la época actual; “Psycho Circus” tampoco me gusta mucho, pero entiendo que hay que representar esa época. “Say Yeah” es la que definitivamente sacaría, pero a Paul le encanta, y hay que entender que Paul es el jefe, es el que en términos artísticos tiene la última decisión en cuanto al setlist, tratando de equilibrar las canciones que canta él y Gene. Eric canta “Beth” y ya no cantan “Shock Me”, lo que me parece bien, por respeto a Ace.

Quizá hubiera sido muy bueno que hubieran invitado a Bruce Kulick para hacer un setlist de los 80 y 90, ya que fue espectacular lo que hizo en el crucero. Bueno, KISS nunca nos va a dejar conformes a todos, pero aunque critiquemos algo, vamos a estar siempre ahí comprando y asistiendo a los shows. Entre los derechos que pensamos que tenemos los fans de KISS está el de criticarlos duramente, pero hacia afuera siempre estamos por defender que KISS es la mejor banda del planeta.

Hubiera sido espectacular para los fans tener a Bruce y a Ace con sus propias bandas abriendo la gira de KISS, aunque Ace no lo hubiera aceptado y Bruce toca en Grand Funk Railroad y tiene compromisos con ellos. Me parece que en algún momento de la gira van a invitar a Bruce a tocar con ellos algo de los 80’s, como “Hide Your Heart”.

¿No echas de menos un homenaje a Eric Carr?

Hay imágenes en la pantalla durante el show donde aparece Eric Carr, aunque hubiera esperado algo más. Le pregunté a Claudio Bergamin, un amigo que los fue a ver a San Francisco hace poco, y me dijo que en la pantalla principal, en alguna canción, salía Eric Carr pintado y sin pintura, pero yo sí habría hecho una pausa y le hubiera brindado algún tributo. Creo que faltó eso.

Un mensaje a KISS Army Chile.

Es muy importante seguir comunicados. Con los medios de comunicación y las redes tenemos grandes herramientas para poder estar coordinados, armar juntas, actividades, interacciones, informaciones. Se pueden hacer grandes cosas. ¿Por qué no traer a Peter Criss, Bruce Kulick o Ace? Bueno, Ace es muy caro, pero generar instancias de reunión, porque nosotros los fans somos los llamados a traspasar el legado de esto, que va más allá de la música, tiene que ver con algo que es parte de nuestras vidas, que son discos que representan momentos de nuestras vidas, y eso es imborrable, es una foto de nuestras vidas con la banda sonora de KISS de fondo. Es un fenómeno raro lo que produce KISS, es increíble en lo musical, en lo visual. A mí me vuela la cabeza la música mucho más que lo visual; nunca me he pintado, y si vienen sin ni una sola bomba los iría a ver igual.

En todo caso, tenemos que estar preparados, porque después de “End of the Road” se van a llevar todos una sorpresa grande. Ellos no van a parar, o sea, van a parar de hacer giras, pero no van a parar como marca. Vamos a tener más material, otro Kissology; no creo que otro disco con la formación actual, pero no me extrañaría algún single por ahí, en un compilado puede ser. Pero lo que yo creo que va a pasar, y que va a ser muy freak y que le va a molestar a mucha gente, es que van a hacer que esto continúe por cincuenta años más, reclutando a jóvenes de 20 años y poniéndolos como el Demonio, el Chico Estrella, el Hombre del Espacio y el Gato, y que van a estar dentro de la corporación de KISS, con Gene y Paul detrás componiendo y produciendo temas. Muchos fans lo van a criticar, pero creo que va a pasar, y ellos van a decir que nunca han hecho las cosas siguiendo las normas de otros y van a quebrar esquemas.

KISS va a ser como un Superman o un Santa Claus, inmortal. Es cosa de ver a un niño que se haga fanático de KISS, de sus personajes y su música: ¿crees que le va a importar quiénes están detrás del maquillaje? Mi hijo de 5 años los ve como monos animados, cuando ve Scooby-Doo, y si después va a un concierto con esos mismos personajes, con todo el show, le va a dar lo mismo si son Gene y Paul o no. Ellos van a pasar a ser los inventores de todo eso, y KISS se volverá algo más allá de ellos mismos.

Columnista invitado: Jorge González V.