KISS Army Chile · Entrevistas
La Palabra de un Almirante

Gustavo Serrano es un reconocido fan de KISS en Chile. Ha hecho colaboraciones con KISS Army Chile desde un comienzo en 2009 y nunca ha dejado de estar presente en eventos, conciertos y en todo lo relacionado con actividades organizadas en torno a KISS, además de ser un coleccionista y entendido en música. A todo esto hay que sumar que ha asistido a 6 de los 8 KISS Kruise que se han realizado hasta ahora, teniendo el rango de “Almirante” dentro de la denominación que los cruceros dan a quienes asisten según las veces que han ido. Si has asistido una vez eres “Marinero” y vas subiendo de rango si vuelves a asistir.
Le preguntamos a Gustavo cuáles son los consejos y experiencias que puede compartir con quienes estén pensando en tener la experiencia de viajar al KISS Kruise, y aquí algunas de sus apreciaciones.
¿Cuándo fuiste a tu primer Kruise?
Mi primer Kruise fue el KISS Kruise III, en 2013.
¿A cuántos Kruise has asistido?
He tenido la suerte de ir a 6 Kruises; desde el KK III no he fallado a ninguno hasta el VIII.
¿Cuál dirías que es el mejor Kruise al que has asistido?
Todos los cruceros son diferentes y tienen sus particularidades, y de cada uno te llevas un recuerdo que lo hace especial. El primero te marca por cumplir el sueño de asistir y ver toda esa maravilla. En el IV lo mejor fue la foto con la banda vestidos como “Dressed to Kill”, lo que claramente es irrepetible. El V tuvo el mejor Sail Away (show en cubierta) de la historia: eléctrico, sin pintura, lleno de rarezas, una maravilla. El VI fue del “Creatures of the Night” y estaba el escenario con el tanque, los trajes de la época, y fue bien impresionante. El VII fue el “KISS World”, que fue musicalmente impecable, con varias rarezas en el setlist como “Is That You” e “I”, que fue una maravilla. El año pasado fue el “Decades at Sea”, que tuvo la particularidad de tener a Ace Frehley y Bruce Kulick, así que fue la fiesta kissera por antonomasia; no creo que se pueda superar. Cada uno tiene su especialidad y cuesta elegir solo uno. Siempre salgo fascinado, y por eso siempre se quiere volver.
¿Qué es lo mejor de ir a un KK?
Yo te diría que lo mejor es la camaradería y las amistades que se generan. Como he tenido la suerte de ir varias veces, termina siendo como la ocasión en el año en que te juntas con un montón de amigos de distintas partes del mundo, y estamos todos reunidos con un interés en común que es KISS. Vas conociendo mucha gente, vas compartiendo experiencias, vas escuchando un montón de historias de kisseros de otros países: europeos, norteamericanos, sudamericanos, etc. Se hacen juntas de coleccionistas —en mi caso soy coleccionista de vinilos— y se intercambia material. Realmente se está en el mundo KISS, esa es la mejor forma de definirlo. En la radio suena KISS todo el día, en la televisión hay un canal solo con videos de KISS, todo lleno de memorabilia. De verdad, el ambiente es lejos lo mejor. Siempre va a haber conciertos mejores y peores, pero el ambiente no falla nunca. También está la posibilidad de descubrir otras bandas, que también ha sido excelente: he visto bandas que conocía poco o no conocía, y terminé haciéndome fanático de ellas.
El último Kruise fue especial ya que en pocos días estuvo la posibilidad de ver a Peter Criss, Vinnie Vincent, Ace Frehley, Bruce Kulick y al KISS actual. Cuéntanos cómo fue eso.
Sí, el 2018 se dio la posibilidad histórica de ver en 4 días a todos los integrantes vivos de KISS. Cuando compramos el crucero se sabía que iba Ace; después se confirmó que iba Bruce con Bob Kulick, y con eso ya estábamos pagados, pero después pasó lo impensado: la reaparición de Vinnie Vincent, que se confirmó en marzo como invitado especial de la Pre-Party que se hace todos los años el día antes del crucero, así que tampoco había duda de que había que ir a eso. A eso se sumó después la aparición de Peter Criss en un evento que no estaba relacionado directamente con el crucero, que se realizó en Orlando justo el fin de semana antes del Kruise, así que tuvimos la suerte de poder correr los pasajes y partimos con el grupo de amigos —Pedro Araya, Pato Ledesma, Vicky, Gonzalo, Felipe Carvajal y otros— a ver a Peter el domingo en Orlando. La verdad, fue alucinante conocer a Peter, ya que era la última foto y firma que me faltaba de los originales, así que fue una emoción tremenda. Fue muy simpático, nos sacamos una foto, firmó un par de vinilos y me firmó el “Kisstory”.
Después, de vuelta en Miami, tuvimos el Meet and Greet con Vinnie Vincent, también muy amable: nos sacamos una foto, llegó pintado y firmó material de colección. Después fue subirse al Kruise. Todos teníamos la ilusión de que se diera una especie de reunión, y así fue: en el Sail Away hubo un unplugged, subieron a Bruce y después a Ace, y tuvimos ahí una reunión con 3 de los 5 guitarristas líderes que ha tenido KISS. Fue un momento totalmente impresionante, algo que uno solo había visto en el MTV Unplugged y ahora sucedía frente a tus ojos; era algo indescriptible, la verdad.
Después fueron 3 shows de Ace en el barco, increíble, con la nueva banda que tiene, que está muy buena, y tocaron varios temas raros que fueron una delicia para todos los fans. Luego, el show que para mí fue lo mejor del Kruise: los shows de Bruce Kulick, donde realmente fue impresionante. Yo creo que si a cualquiera de los que estábamos presentes ahí nos hacían armar un setlist soñado para que tocara Bruce, creo que nadie habría logrado dar con uno tan impresionante como el que hizo —está en YouTube y lo pueden ver—. Fue escuchar los temas de esa era que a mí me encanta, desde el “Asylum” hasta el “Carnival of Souls”; para mí, con eso se pagó el viaje completo, fue un sueño hecho realidad, increíble. Tuve la oportunidad de completar mi álbum kissero, mi “Kisstory” firmado por todos los miembros vivos de la banda: los he visto a todos en vivo, porque Vinnie también tocó un par de canciones en la Pre-Party. Fue realmente un regalo del God of Thunder haber podido vivir esa experiencia.

¿Qué consejo le darías a un fan que está indeciso de asistir al Kruise?
El consejo que le puedo dar a cualquier kissero que tenga la intención de ir es que no lo piense más y lo haga. Si bien es cierto que es una aventura, un viaje que no es lo más barato que hay, la experiencia vale cada peso. Realmente es una experiencia alucinante que es difícil de poner en palabras, y la estadística es clara: cuando ves a toda la gente que va a los Kruises, más del 60% de los que van cada año es gente que ha ido antes, y eso te dice algo.
No es solo el hecho de ver a KISS en un teatro para 1.200 personas, pintados y haciendo un show completo —una experiencia que ya es irrepetible, que no se ve en otro lado—, sino que la experiencia que se arma arriba del barco con todo lo que rodea al Kruise es lo más alucinante: las amistades que se hacen, la gente que se conoce, las playas a las que vas. Es una experiencia completa, y creo que todo kissero que quiera vivir esto tiene que hacer el esfuerzo y, por lo menos, vivirlo una vez en la vida. Es una experiencia que va más allá de cualquier calificativo para quienes amamos a esta banda al nivel que lo hacemos nosotros.
Lo ideal es que se coordinen con un grupo de amigos que quieran ir antes de que salgan las cabinas, y que apenas se pongan a la venta las compren de inmediato, porque el año pasado se agotaron en 10 días; además, no sé cuántos Kruises más van a haber o cuántos años más vamos a tener a KISS activo, así que cada año que pasa es una oportunidad menos que queda para subirse al barco. Yo no conozco a nadie que se haya arrepentido de ir. Conozco a muchos amigos chilenos que han ido haciendo esfuerzos tremendos, y la sonrisa que tenemos todos arriba es impagable. Nadie llega del Kruise pensando cuánto gastó, sino que todos llegamos con una felicidad enorme y agradecidos de haber vivido la experiencia.
Así que la única recomendación que les puedo dar es: anímense, decídanse, armen su cabina de antes; el tema de las lucas yo les diría que a todo reventar con 2 millones lo hacen todo, y si bien es harta plata, igual el esfuerzo se puede hacer. En mi opinión, es la experiencia kissera más alucinante que se puede vivir, y es recomendable vivirla una vez en la vida. El “You Wanted the Best, You Got the Best” acá se personifica al mil por ciento. Anímense, que los kisseros chilenos son los que armamos la fiesta arriba del barco, y mientras más seamos, mejor se pasa.