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Sergio “Pirincho” Cárcamo: “KISS fue una explosión inmediata, fue un combo directo al mentón”

Sergio “Pirincho” Cárcamo en el estudio de Radio Futuro

Sergio “Pirincho” Cárcamo es una institución por sí mismo que representa toda la evolución que ha tenido el rock y la radio en Chile en los últimos 50 años. Desde sus comienzos en la radio siempre fue dejando claro que su estilo relajado pero con conocimiento musical era su característica, y tanto así fue que desde los 80 ese ha sido el estilo que fueron adoptando todos los comunicadores. Sus comienzos en Valparaíso y su extensa carrera en radio lo han llevado a convertirse en ícono para todo el mundo del rock. Desde hace más de 20 años está en Radio Futuro, y su programa de televisión “Midnight Special”, que se emitió en UCV en la década de los 70, marcó a toda una generación de lo que serían los fanáticos de KISS, ya que ahí fue la primera vez que fueron exhibidos por televisión en Chile.

Por eso es que quisimos hablar con él para conocer su opinión e indagar en sus recuerdos sobre lo que significó KISS en esa época.

Lo primero es preguntarte ¿Por qué te dicen Pirincho?

La verdad es que me dicen así desde antes de nacer. Quien iba a ser mi padrino le regaló a mi madre un pequeño muñeco de goma justo antes de irse a la clínica a tenerme, algo poco común en esa época, y cuando ella le preguntó qué era, él le dijo “es un pirincho”. El muñequito era una guagua en pañales y tenía un rulo que le caía en la frente, y mi madre lo tuvo junto a ella todo el tiempo que estuvo en la clínica, y cada vez que alguien le preguntaba por el muñequito ella decía “es un pirincho”, y cuando nací la matrona me comenzó a decir Pirincho porque tenía un rulo en la frente igual que el muñeco. Desde ese momento quedé como Pirincho.

Llevas más de 52 años en la radio, más allá de la tecnología ¿Cómo ha cambiado la radio en todo este tiempo?

En cuanto a la comunicación entre los trabajadores de radio y las relaciones entre locutores, radiocontroladores y periodistas, sigue siendo la misma; hay gente que se lleva bien y otra que se lleva mal, como en todos lados. En el caso de la Futuro, humanamente nos llevamos muy bien, y he tenido siempre la suerte de trabajar en radios donde el aspecto humano es muy bueno. En cuanto a la comunicación sí ha cambiado mucho, y para mí, aunque suene raro porque hay gente que encuentra que el vocabulario de los medios ya no es bueno, el lenguaje que se usa ahora es el que corresponde a los tiempos, porque el lenguaje evoluciona. Lo he conversado con académicos en varias ocasiones en Chile y fuera de Chile, y siempre la conclusión es que el idioma es algo vivo y debe servir para comunicar en forma efectiva según el país y las circunstancias.

Antiguamente el locutor radial era el de voz perfecta, agradable y que no se equivocaba nunca, pero eran eso, locutores que leían un libreto, y en los 80, cuando se dio el auge del FM, comenzaron a aparecer los animadores y conductores, que eran especialidades diferentes ya que intervenían más en las transmisiones en un estilo más relajado y con un lenguaje más cercano. También desde los 60 estaban los disc-jockeys, que eran más conocedores de la música y hablaban de ella. El rock and roll hizo que eso fuera más relevante con el tiempo. Yo llegué a la FM en los 80 en Radio Galaxia y me llevaron justamente para romper el esquema empaquetado de ese tiempo, en donde todos quienes trabajaban en FM eran de voces profundas, como la típica Concierto o Carolina de esa época en donde se marcaban canciones solo diciendo el nombre de la radio. Yo llegué a Galaxia sin ser locutor ni conductor, no era nada más que una mezcla de muchas cosas, pero comencé a hacer transmisiones en vivo, con mucha improvisación pero con el plus de que yo conocía de música, entonces sabía de lo que hablaba.

Ahí comenzaron todas las radios a hacer programas en vivo, lo que se ha dado hasta ahora. A mucha gente no le gustó ese cambio, pero eso dio paso a una radio más humana y cálida. Todo esto dio como consecuencia lo que pasó en los 90 con Radio Rock and Pop y personas como el Rumpi, Sergio Lagos, la Matilda (Svensson), que era una niñita en ese tiempo, Rolo Ramos, que rompía esquemas con sus programas, y por supuesto el golpe que significó Alfredo (Lewin), que para orgullo de todos nosotros llega a Estados Unidos a conducir MTV Latino. Hay varios más que seguramente se me olvidan, y gente que siendo de radio pasó a la televisión. En ese sentido, el fenómeno de Rock and Pop ayudó al surgimiento de conductores, animadores, periodistas, sociólogos, y fue una gran escuela de nuevos comunicadores. Ahora hay muchos comunicadores en radio que son auténticos y no tienen problemas en equivocarse, y por lo mismo son creíbles.

¿Te sientes un precursor de todo este estilo que se consolidó en la radio desde los 80, de ser un animador pero con conocimiento musical?

Yo venía de dos vertientes musicales, una familiar, en donde se escuchaba mucha música clásica, ópera y ballet, al cual asistíamos periódicamente. Mi primo fue Edgardo Hartley, probablemente el mejor bailarín de ballet chileno, entonces la música clásica estaba muy presente en mi familia. Por otro lado, yo escuchaba mucha radio porque mi madre trabajaba y yo pasaba mucho tiempo solo en casa, y la música que se escuchaba en esa época en la radio eran las rancheras, los boleros y música tropical. Yo viví en Santiago hasta los 9 años y de ahí nos fuimos a Valparaíso primero y Viña del Mar después, y al llegar a la Quinta Región sufrí un cambio brusco porque la primera radio que enciendo, lo primero que escuché fue “Tutti Frutti” con Little Richard, y me di cuenta de que todas las radios porteñas tenían programas juveniles con puro rock and roll: Bill Haley, Little Richard, Chuck Berry y otros como Frankie Avalon, Neil Sedaka, Paul Anka, y eso era distinto a todo lo que yo había escuchado.

Mi acercamiento al rock and roll también se dio desde el primer espectáculo que vi en vivo, en una plaza de Valparaíso, en un festival que organizó el diario La Unión, y ahí tocaron William Red and His Rock King, que era William Rebolledo, un hombre de radio súper conocido, y el otro era Harry Show and the Rock Time, y fue ahí que me di cuenta de que me gustaba lo que estaba viendo, así que cuando ya supe que tocaban seguido en un local de calle Condell los iba a ver siempre. De ahí fui siguiendo toda la movida de la Nueva Ola e incluso fui parte de un grupo vocal, así que me fui metiendo cada vez más en la música. Con el grupo vocal grabábamos jingles, avisos cantados para la radio, y eso me hizo conocer a gente de radio porque debíamos grabar en los estudios de las radios que había en Valparaíso en donde hubiera pianos, así que aprovechaba de leer los teletipos que llegaban a la radio con información y noticias musicales de todo el mundo, de Elvis Presley y otros. Yo lo hacía porque me gustaba y no pensando en trabajar en radio, pero al final llegué por casualidad a trabajar a la radio igual.

Una vez le llevé un disco que me gustó a John Smith, un locutor de Radio Minería del cual me había hecho muy amigo y que tenía un programa llamado “Música para la Juventud”, y me dijo “ah, no los conozco, preséntalo tú”, y me sacó al aire sin preguntarme nada. El disco era “Good Vibrations” de los Beach Boys, y hablé de la banda y del tema con mucha soltura, así que me dijeron “vuelve mañana y presentas otro disco”, y así comencé. Poco tiempo después, John tuvo un accidente y tuvo que ausentarse como seis meses, así que él pidió que fuera yo quien lo reemplazara, y de ahí nunca más me fui de la radio, ya que cuando volvió Johnny seguí haciendo otras cosas, incluso cubriendo el Festival de Viña, siempre hablando muy naturalmente. Ahí inventé la gran mentira, que es que “yo me equivoco, pero no chamullo”, y sobre todo eso de inventar juegos de palabras como equivocándome a propósito, pero la finalidad era para que no se notaran las equivocaciones de verdad.

¿Qué bandas te marcaron ya entrando en el mundo del rock?

Honestamente nunca me cayó bien Elvis Presley; con el tiempo me di cuenta de que me caía mal porque todas las niñas que me gustaban estaban enamoradas de él. Sí me gustaban mucho Little Richard, Fats Domino y Chuck Berry. Me gustaban mucho los grupos vocales de color, por lo de que yo cantaba en un grupo vocal, pero todo cambió cuando aparecieron Los Beatles, con armonías totalmente diferentes, y no me refiero solo a las armonías vocales, sino que hasta ese entonces todos trabajaban en base a tres o cuatro acordes, pero Los Beatles cambiaron todo y eran distintos a todo, armónica y melódicamente. Yo todavía lanzo el desafío a que encuentren dos canciones de Los Beatles que se parezcan entre sí. No sé cómo podían hacer todas las canciones diferentes. De ahí mis gustos se cargaron por el rock inglés: Rolling Stones, The Animals, The Who, The Hollies, y mis parámetros musicales cambiaron completamente. Pasó mucho tiempo antes de que me reconciliara con el rock de Estados Unidos, a principios de los 70, con el movimiento de California, The Mamas & the Papas, Simon & Garfunkel, y después me reventaron con Creedence, The Doors, Frank Zappa, Janis Joplin y Jimi Hendrix.

¿Cuándo escuchaste a KISS por primera vez?

Para ser bien honesto, escuché un tema que me mostró un amigo tipo 1975 y no me llamó mucho la atención, porque los encontraba muy norteamericanos, rock and roll de dos patadas y el combo al tiro. Algo parecido me había pasado con Black Sabbath. Cuando vi la foto de KISS me dio risa y lata al mismo tiempo, porque yo conocía ya a Alice Cooper y lo encontraba un maestro, también a Marc Bolan de T. Rex, y sabía de David Bowie, así que me dije textualmente, y sé que mucha gente de esa época se enojó conmigo, “este es un grupo como para cumpleaños infantiles, son como salidos de El Mago de Oz”. Mucha gente me echó garabatos porque ya había fans acérrimos en los comienzos sin que hubiera difusión radial, sino que era difusión entre amigos.

Fotografía de Sergio “Pirincho” Cárcamo en los años 70
Sergio “Pirincho” Cárcamo, en la época de Midnight Special.

Dentro del mundo de los fans de KISS hay gente que recuerda esa frase tuya de hace 45 años.

Después esa misma frase la dije en televisión, en Midnight Special, en marzo de 1977 aproximadamente, cuando mostramos a KISS. Yo eché esa talla y recuerdo bien que llegaron bolsas de cartas con insultos y con gente muy enojada. Incluso llegó una carta de un conocido músico, dueño de un estudio de grabación en la actualidad, que hace unos cinco años me confesó que la carta más volada de todas las que me llegó la había escrito él. La carta consistía, en los comienzos de KISS Army, en que él postulaba que KISS era más que música y rock and roll, y que era una religión, y proponía hacer una colecta nacional para crear una iglesia en la que hubiera cuatro altares, uno para Gene Simmons, uno para Paul Stanley, uno para Peter Criss y otro para Ace Frehley. Yo estaba en el canal de la Universidad Católica de Valparaíso y teníamos mucha censura sobre nosotros; de hecho, en las grabaciones del programa siempre había dos agentes del servicio de inteligencia naval presentes, así que tuvimos que tener cuidado con el concepto de KISS Army, por lo de “Army”, que podía sonar “peligroso” en época de dictadura. Me acuerdo que también llegaron cartas insultando a Queen a partir de que habíamos estrenado hacía poco “Bohemian Rhapsody”. Ya nos habían censurado el video de “Bicycle Race” porque salían potitos en primer plano, así que tuvimos que editarlo de manera distinta. Ahí comenzó esta pelea entre los fanáticos de Queen y de KISS, y llegó a tanto que los castigamos y por dos semanas no tocamos nada de KISS ni de Queen. Me acuerdo que para molestarlos dije “que KISS se vaya a animar cumpleaños infantiles y que Queen se vaya a maquillar a un salón unisex”. Otra vez nos llenamos de cartas llenas de insultos.

Es mítica esa pelea entre fans de KISS y Queen en Chile ¿Por qué se dio?

No me acuerdo por qué, pero tampoco me extrañó en lo absoluto, porque son históricas las rivalidades entre bandas de rock desde el comienzo. Se dio desde la pregunta de qué línea eres tú, ¿Elvis Presley o Bill Haley? Posteriormente, y que sigue hasta el día de hoy, la pregunta es si eres de Los Beatles o de los Rolling Stones, y en esa época se dio muy fuerte que si te gustaba KISS no podías ser admirador de Queen. Éramos muy cerrados de mente y solo nos podía gustar una cosa, y lo demás era malo. Con el tiempo he conocido a mucha gente que es más abierta de mente; o sea, yo terminé admirando la voz de Elvis Presley, y cómo no admirar también la voz de Freddie Mercury y la perseverancia de KISS, aun cuando se haya convertido en una especie de franquicia, yo reconozco que lo han hecho muy bien. Hay personajes como Ozzy que encuentro que cantan muy mal pero que tienen un carisma tremendo. Con el tiempo uno aprende a respetar y a ser más abierto. Yo sé que los fanáticos de KISS y de Queen de hoy en día ya no desconocen la calidad de ambas bandas.

Me comentaste que había mucha censura en esa época ¿No tuviste problemas al programar a KISS debido a que había gente que los podría considerar satánicos?

En los primeros años de Midnight Special no se hablaba todavía del rock satánico y esas cosas, pero el canal UCV era de la Universidad Católica, y ahí teníamos a monseñor Ruiz Tagle, el mismo que había lanzado la famosa encíclica de los bikinis, apoyado por la Conferencia Episcopal, y que planteaba que todas las mujeres que usaran bikini en la playa serían excomulgadas. Por ese tipo de cosas debíamos ser muy cuidadosos en todo lo que yo podía decir y también en lo que pasábamos como video. Por ejemplo, cuando pasamos el primer video de Marc Bolan, él salía todo de rosado y con una bufanda tipo boa rosada también, era muy glam, y nos dijeron que no volviéramos a pasar de nuevo a “ese señor que parecía niña”. Respecto de KISS, llamó la atención ese demonio que bajaba por las escaleras ¿te acuerdas el nombre de la canción?

“Love ’Em Leave ’Em” fue el video que pasaste en Midnight Special.

Ese, en el que sale Gene Simmons bajando una escalera con grandes zancadas y escupiendo sangre, con la lengua afuera y todo. Inmediatamente eso causó que nos preguntaran ¿qué es eso que mostraron? Y nos pidieron la copia del video para revisarla, y nos recomendaron que ojalá no lo volviéramos a presentar, pero de hacerlo, dejar claro que es una fantasía, para proteger a los niños que podían ver el video. Por ese motivo comenzamos a mostrar otro video de KISS, “I Want You”, que para los caballeros de la iglesia era más decente.

La censura durante la dictadura era así, a veces sin mucho sentido. Nosotros en teoría no podíamos pasar a Joan Baez o a Bob Dylan pero los pasábamos igual, con versiones de “Blowin’ in the Wind” o la versión de “Gracias a la Vida”.

En el caso de KISS fue una explosión inmediata, fue un combo directo al mentón, porque al día siguiente de pasarlos en el programa incluso fue gente a dejar directamente sus cartas al canal para pedir que los pasáramos de nuevo.

¿Qué opinas de que KISS esté considerado en el olimpo de las bandas clásicas del rock junto a Led Zeppelin, Deep Purple o Black Sabbath?

A ver, voy a decir una barbaridad que va a hacer que me odien. A mí me gustaba molestar a los más chicos, fanáticos de KISS, entre 15 y 20 años, diciéndoles que en Chile el grupo “Los Trapos” se había pintado la cara antes que KISS, y la respuesta que me daban era “ah, nadie conoce a Los Trapos”. Ahora, dentro de lo que es la música popular del siglo XX, para mí lo más importante sucedió entre 1962, con la aparición de Los Beatles, y finales de los 70, ese espacio incluye la parte que más me gusta musicalmente, cuando se comenzó a desarrollar en Europa lo que hoy llamamos rock progresivo, con Pink Floyd, Yes, Emerson, Lake & Palmer, Genesis y otras bandas; ahí me fui encantando con esa tendencia porque dicen que al ir envejeciendo se afinan más los oídos. Esto se fue haciendo evidente en mí con el paso del tiempo, y me gustó mucho cuando escuché a Procol Harum con la orquesta sinfónica de Edmonton. Después vino Jon Lord, de Deep Purple, que creó un concierto para grupo y orquesta que presentaron en el Royal Albert Hall de Londres. Al comenzar a escuchar ese tipo de música mis parámetros cambiaron sobre lo que escuchaba como grabación y lo que podía apreciar como un show en vivo, entonces los grupos que para mí fueron manteniendo vigencia obviamente son Los Beatles, Los Rolling Stones, Led Zeppelin y otra lista grande de consagrados, y hay otra lista paralela a esa que para mí es música más efectista, más visual, más para verla que para escucharla, entre los cuales cuento a Black Sabbath, obviamente a Alice Cooper y por supuesto también a KISS, que llevaron el espectáculo a un punto más circense, sin que suene despectivo, sino que en cuanto al espectáculo, a lo multidimensional, a ocupar recursos más allá del escenario. Así voy visualizando la música que me gusta, voy categorizando. Hoy en día, por ejemplo, ir a ver a Iron Maiden es el equivalente a ver lo que mis abuelos veían en una ópera en cuanto a la puesta en escena, y los pioneros en eso sin duda fueron KISS, y por eso para mí sí, KISS es uno de los grupos más importantes de los 70, y lo demuestra quien mejor juzga, mejor que cualquier persona, que es el tiempo. Si un grupo como KISS se mantiene actuando en forma increíble a pesar de la edad y sigue gustando y reuniendo nuevos seguidores de nuevas generaciones, incluso nietos de quienes los conocieron en los 70, eso ya los convierte en un grupo clásico. Hay otras bandas que no me gustan mucho y que también hay que incluir entre las bandas clásicas de los 70, como AC/DC. A ellos también los presenté en Midnight Special, y son rock and roll puro, tres acordes en toda su carrera y casi no existe melodía, lo que me molesta, porque no puedo silbar una canción de AC/DC, que fue lo que pasó cuando nació el heavy metal. Como me dijo mi amigo Alfredo Lewin una vez, “hay temas de metal que parecen pelea de perros”, parece que estuvieran ladrando.

Todo eso, en todo caso, evoluciona, todo va cambiando; Metallica se cortó el pelo, ya no toman cerveza en el escenario sino agua mineral, han grabado con orquesta sinfónica, Scorpions ha grabado con orquesta sinfónica, y KISS hizo una muy buena experiencia con orquesta sinfónica, y se debe a la necesidad de ir creciendo en la forma de expresar sus temas. Muchos de sus temas se enriquecieron mucho en su versión sinfónica, lo que demuestra que KISS no solo se mantiene sino que también crece, y ya convertidos en una franquicia porque Gene Simmons es seco para los negocios, el pinball, las figuras, y quizá llegue un momento en que KISS pueda seguir por siempre sin Gene Simmons ni Paul Stanley.

¿Has visto en vivo a KISS?

Sí, los he visto un par de veces. He visto volar a Simmons y todo el espectáculo que presentan. Son muy visuales. Ya desde Woodstock en adelante la gente no se conformaba con ir a un concierto solo a escuchar, sino que quiere ver un espectáculo, por eso hago esa comparación con la ópera, aunque a muchos les parezca una herejía.

Has estado presente en las comunicaciones por décadas y con un estilo en el que siempre los auditores, los fans, tienen presencia y voz ¿En tu experiencia hay alguna diferencia entre los fans de KISS y los de otras bandas?

Yo lo tomaría desde dos perspectivas. Al adulto fanático de KISS se le fue ampliando el criterio, sigue amando a KISS pero no pelea con nadie para defender a KISS. Los jóvenes que se van incorporando también son un poco más tolerantes debido a la cantidad de música a la que hoy en día tienen acceso, pero el fanatismo por KISS sigue igual, desde el logo, las letras que son tan características, sus personajes y esa capacidad de ir apelando a la imaginación de la gente. Para unos, Gene Simmons era un demonio; para otros, un vampiro, y así al resto también le iban poniendo nombres distintos. KISS ha despertado y sigue despertando la imaginación de la gente, y claro, ya no los piden tanto como en su época de mayor popularidad, pero en su época de gloria tampoco los pedían tanto en la radio porque se daba algo de egoísmo en que si alguien tenía el disco de KISS solo invitaba a sus amigos a escucharlo a su casa, y ojalá que nadie más lo escuchara y que no lo pasaran mucho en la radio. Sin duda KISS es una de las grandes bandas del rock and roll nacidas en los 70.

Después de toda tu experiencia en el mundo del rock ¿qué mensaje le dejarías a los amantes del rock que son fans de KISS?

Nunca he creído en los consejos ni en los epitafios. No sé, una de las cosas lindas de la música en general es que es una de las formas más sublimes de expresión que tiene el espíritu humano, y el espíritu humano es tan diverso y amplio que realmente merece respeto, y así como hay gente que fanatiza por algún club deportivo, solo el tiempo nos da esa sabiduría de saber respetar todas las tendencias de la música, pero es muy importante no olvidar a ese primer amor en la música, el que nos inició en ese mundo.

Entrevista: Jorge González