KISS Army Chile · Entrevistas

Rolando Ramos: “KISS es KISS, no hay nada más, no hay nada que se le vaya a comparar”

Rolando Ramos mostrando la portada de Alive! de KISS frente a su colección de vinilos

Rolando “Rolo” Ramos ha estado presente en la retina de todos quienes hemos seguido los programas de radio y televisión sobre rock que ha habido en Chile desde fines de los 80: desde el mítico “Melodías Subterráneas” de Radio U. de Chile, pasando por Lee Nights y Rock and Pop en sus plataformas de radio y TV en los 90, hasta llegar a ser director en Radio Futuro, en donde actualmente tiene sus podcasts.

Este comunicador audiovisual y periodista se ha dedicado a promover el rock en todas las plataformas posibles y se le ha identificado principalmente con el movimiento punk y el rock gótico de los 90, por lo que nos vimos muy gratamente sorprendidos cuando hace un par de semanas lo vimos como seguidor de nuestro Instagram (@kissarmychile.cl), así que lo contactamos para conversar sobre KISS y sobre lo que para él significa la banda que a nosotros nos quita el sueño.

Lo primero que debo decirte es que me sorprendió mucho verte como seguidor de KISS Army Chile en las redes, ya que nunca te hubiera identificado como fan de KISS.

A mí KISS me cambió la vida por ahí por el año 75 o 76, cuando tenía 14 años. Los escuché por primera vez en la radio, creo que pudo haber sido Radio Carolina. Ahí escuché el disco dos de Alive! y quedé absolutamente alucinado porque me cambió todo el paradigma de lo que era el rock más pesado de esa época. Yo en esa época escuchaba a Rush, Uriah Heep, Creedence Clearwater Revival, que también fueron muy importantes para mí ya que tenían una estructura de canciones que se acercaba a lo que después conocí como música punk. El punk viene del garage rock y mi generación no tuvo la suerte de conectarse con el garage rock, porque aunque conocíamos a los Beatles desde niños, la aproximación con ellos o con Elvis tenía más que ver con el cine, eran artistas más que rockeros. Yo veía en esos años a Los Banana Splits, que sí podrían considerarse como garage rock, pero de igual manera eso no era música para mí sino que era televisión o cine. Por eso es que lo que yo asociaba más a la música propiamente tal era lo que escuchaba con amigos: Emerson, Lake & Palmer o Yes, y entonces escuché a KISS y no entendí nada.

Voces gruesas, no había nada épico como lo que escuchaba, por ejemplo, con Deep Purple, en donde Ian Gillan cantaba con falsete. Con KISS me encontré con dos voces distintas, una media gruesa que era la de Gene Simmons y la de Paul Stanley, que era imposible de relacionar con nada. Las estructuras de canciones con riffs que no había escuchado nunca, y Ace Frehley con escalas de guitarra que eran increíbles. Ese sostenido que tenía era algo que yo decía ¿qué es esto? Las canciones eran cortas y con riffs pesados, yo a Black Sabbath ya lo tenía en mi ADN y era lo más pesado que había escuchado en esa época, pero esto era distinto, y más encima el en vivo era increíble. Después supe que Alive! estaba con mucha posproducción, por lo que era algo falso eso del público que lo invadía todo. Esa batería de Peter Criss era algo que no había escuchado nunca, aunque podría compararlo algo con Bachman-Turner Overdrive, que tenía esas baterías pesadas. En fin, toda esa suma me volvió loco, y me acuerdo que llamé a la radio y en ese entonces no te daban ninguna información, nada, posiblemente habían dicho algo de KISS pero yo no alcanzaba a escucharlo.

Me acuerdo que grabé en cassette eso: grabé “Cold Gin”, “Rock Bottom”, “Rock and Roll All Nite” y “Let Me Know”, que me encantaba, la encontraba tremenda. Me pasé como dos años con ese cassette, y un día un amigo me llama y me dice que de Argentina le había llegado el disco uno y dos de Alive!, porque en Argentina lo editaron separado, y fue una cosa tremenda; por fin lo pudimos escuchar completo, y aparte de eso verlo, cuando veo a estos tipos ahí me volví a decir ¿qué es esto? Obviamente para mí Gene Simmons con su demonio era todo, era el que más me identificaba sin lugar a dudas. Así fue la historia de cómo me metí con KISS y se volvió KISSmanía, y le escribí a KISS Army, y mi papá, que viajaba mucho al extranjero, me trajo el debut, KISS, Dressed to Kill y Hotter Than Hell, que me voló la cabeza. La verdad no tengo cómo describir o cómo comparar con una banda actual la emoción o lo que uno podía sentir cuando se acercaba a esa música. Y Hotter Than Hell, cómo lo grabaron, era tremendo. Íbamos a la casa de un amigo que tenía un Telefunken que era como un mueble y sonaba increíble.

Yo estuve pegado con KISS desde el 75 al 77 u 78, era mi banda. Me gustaban otras bandas como Creedence también pero KISS me encantó por toda esa oferta que no encontrabas en ninguna otra banda. Yo llegué hasta Alive II, tenía todos los discos hasta ahí, y en el 79 salió Dynasty y ahí los odié. Ahí dije no, no, esas canciones medio disco, y los dejé de escuchar, me habían dejado de interpretar; aparte de eso había escuchado a Sex Pistols y The Clash y estaba mucho en esa onda de la generación X. Debo reconocer que todo esto de la música punk la pude entender como el rock de la calle con temáticas directas a la gente, sin historias fantásticas... ahora bien, poco había traducido las letras de KISS, entonces en esa época no sabía mucho de eso. Sabía algo de qué hablaba “Cold Gin” pero no sabía que el resto tenían mucho que ver con situaciones con mujeres o canciones de amor. Cuando me metí en las comunicaciones me acuerdo que hice un trabajo sobre KISS y ahí me di cuenta de que le cantaban a las minas, entonces lo encontraba muy raro pero al mismo tiempo me pareció increíble. Era lógico, KISS es un beso. No creo que haya habido una banda más extraordinariamente inteligente para asumir la industria de la música que KISS, por un lado te generaba una fantasía, te involucraba en el rock, te daba actitud, pero por otro lado te creaba todo un mundo, una imaginería.

Siempre estuviste muy ligado al punk y al rock más extremo en los medios, y ahora que sé que tus inicios estuvieron marcados con KISS te puedo preguntar algo. Siempre se ha dicho que “Parasite” es una canción muy protopunk, muy de esa onda ¿Qué piensas?

“Parasite” o “Detroit Rock City” están versionadas por bandas punk. Hay una banda de Nueva York llamada Adrenaline O.D. que versionó varias canciones de KISS. Hay un par de discos tributo de bandas punk. Lo que te mencionaba sobre que KISS a mí me dio la posibilidad de decodificar el punk es porque si yo hubiese seguido con las bandas que también conocí en los 70 como Judas Priest, Uriah Heep, Deep Purple, y hubiera convertido a eso en mi lenguaje musical, probablemente no habría entrado al punk, porque el punk es simple, dos, tres acordes, y como no tuve el background de la música garage, del rockabilly, no tuve una transición a la cual referirme. A muchos metaleros les pasa eso, no les mueve un pelo el punk, y no digo que la música de KISS sea simple pero es fácil de tararear y de decodificar. KISS es una banda fundamental para todos aquellos a quienes nos gusta el rock, el rock crudo.

Quizá KISS fue también preámbulo de ciertas estéticas asociadas al punk, sin embargo, en una entrevista con Hernán Rojas hace meses, nos contó que estuvo en el CBGB de Nueva York junto a Gene Simmons y que los punks del lugar no disimularon su desdén hacia KISS. Posiblemente Gene Simmons y Paul Stanley fueron al CBGB antes de ser famosos, y al verlos convertidos en estrellas después no debe haber sido fácil para el resto.

Yo creo que para los norteamericanos, que obviamente podían interiorizar y captar las letras de las canciones, KISS era una banda glam y muy alejada del punk, y además eran populares y llegaban a ciertos segmentos de la población con los que el punk no simpatizaba. KISS explotó después de Alive! y se volvió una banda de ligas mayores, entonces posiblemente para esa gente KISS podría representar a una banda vendida, una banda comercial, y ya sabes que el ninguneo ocurre en todos lados, y si le sumabas que las letras no tenían nada de políticas, ni sociales, ni eran peligrosas, ya que le cantaban a las chicas. Yo creo que nadie es tan profeta en su tierra, y KISS ha conquistado Japón y un montón de otras partes, y en Estados Unidos también eran tremendamente populares, pero en esa época el punk representaba una contraposición a todo lo que era el espectáculo y el business, lo que no deja de ser paradójico porque del CBGB nacieron todas las bandas que después fueron muy famosas: Blondie, Talking Heads, Ramones y otras, lo que dio el puntapié inicial a otra industria muy exitosa en los 80.

En los 80 y 90, muchas bandas de rock más extremo como Pantera o de grunge como Nirvana o Pearl Jam decían que KISS había sido una guía importante ¿Cómo se entiende cuando son bandas musical y estéticamente tan distintas?

Está la esencia de lo que KISS quiso expresar y entregar musicalmente y es lo que yo rescato. Por supuesto que KISS no se puede comparar con una banda grunge, punk o hardcore, pero para toda una gran generación que hoy está entre los 50 y 60 años y que se mantiene aún jovial y le gusta el rock and roll, KISS nos cambió, nos hizo el clic, cambió el paradigma, entonces todo lo que venía después se podía decodificar mejor, sentirlo y entenderlo gracias a la mirada 360 de KISS a nivel del espectáculo. Yo creo que mi día más feliz fue cuando mi madre me regaló un póster gigante de KISS que enmarqué y puse en mi pieza por ahí por el 77. Es difícil de explicar pero KISS te llevaba más allá en la imaginación, en el sonido, en la música y en todo, entonces había para todos los gustos: Gene Simmons es el eslabón perdido o la encarnación de todo lo que podemos encontrar en el metal oscuro, todo, King Diamond, el black metal, el death metal están basados en eso. Obviamente Gene Simmons era una caricatura, posiblemente un demonio oriental, japonés o chino, no sé, pero su puesta en escena, su voz, la sangre, todo era lo que después se convirtió en el metal extremo. Paul Stanley, el glam; Ace Frehley era el tema del space rock, por decirlo así; y Peter Criss quizá era la cosa naif, el tema del gato nunca lo entendí mucho. Cada vez que escucho a KISS hay una nostalgia muy potente.

¿Y qué te pasa con el KISS de la década del 80 y hasta ahora?

No, yo ahí nada. Ni siquiera conozco los discos. Los vi acá el 94 porque estaba en la Rock and Pop, hice despachos y todo, porque es una tremenda banda y la respeto mucho, pero yo llegué a ser muy fanático de KISS hasta el 77. De hecho, Alive II tampoco me gustó mucho, no me gustó el sonido, algo pasaba con la guitarra, no sé.

Acabas de contar que estabas en la Rock and Pop el 94 ¿Pudiste interactuar con la banda?

Pero claro que sí. Estábamos con el Rumpi haciendo los Bacalaos Daos me parece, y llegaron ellos, y tengo fotos con Paul Stanley y Gene Simmons. De hecho nos avisaron y mi ex señora llevó a mi hija mayor y tiene una foto con Gene Simmons. Ver a Paul Stanley fue increíble. Tiene la presencia de un artista de cine y no es fácil abordarlo, pero Gene Simmons no, Gene Simmons es de los nuestros, él es de uno, es impresionante lo cálido que es ese hombre, lo simple, lo cordial, lo coloquial que es con la gente. Yo quedé alucinado con él. Paul Stanley no, él es otra cosa, no sé si la palabra es soberbia pero es esa cosa que no te da la confianza para más. Muy educado, muy respetuoso, tremendamente caballero. Gene Simmons más irónico pero muy entretenido.

Fueron a la radio, los entrevistamos, hicieron un programa con Iván Valenzuela. Fue una experiencia extraordinaria y también bien loca, porque es difícil el tema de la disociación, porque por un lado era Gene Simmons, que era mi ídolo absoluto, y no lo pude ver como el demonio, y lo vi como persona, y me decía qué ganas de verlo como el demonio. Fui muy afortunado de haber estado ahí.

Rolando Ramos junto a su hija y Gene Simmons en 1994
Rolando Ramos junto a su hija y Gene Simmons, en 1994.

¿Cuántas veces has visto a KISS en vivo?

Yo creo que unas tres veces. Los vi en 1994, después disfruté mucho el de 1997 cuando vinieron con Ace Frehley y Peter Criss, ese concierto fue un reencuentro con muchos recuerdos y sensaciones. Después, cuando era director de Radio Futuro, los vi en La Florida en 2009.

¿Cuál es tu álbum favorito?

El que más atesoro es Alive!, que fue precursor de muchas cosas, como por ejemplo el disco de Peter Frampton. KISS fue quien puso de moda los discos en vivo, ya que en ese tiempo no se editaban discos en vivo. Aun cuando eso de “en vivo” no era tan así por toda la posproducción que podían tener, porque tú escuchabas Alive! y decías “por Dios, cómo tocan esos tipos”, y la verdad es que no tocaban tan bien.

Alive! lo puedo escuchar una y otra vez de principio a fin sin ningún problema, porque creo que está magistralmente pensado para pasar por toda la propuesta de KISS de esa época.

Hotter Than Hell me gusta mucho también.

KISS está en su gira final ¿Cuál sería la lápida de KISS una vez que acabe la gira?

“You wanted the best, you got the best, the best band in the world, KISS”. Punto. Porque lo quieres, porque te lo mereces, la mejor banda de rock del mundo. Punto.

¿Y el legado que quedará de KISS a las nuevas generaciones, cuál crees que es?

Es difícil de decir, porque KISS no tiene el estilo que hoy pueda sonar como influencia para guitarristas de hoy en día, más allá de que la actitud de Ace Frehley podría serlo. KISS no es una banda de virtuosos sino una banda de rock honesto, con muy buenos ganchos, con buenos riffs y un sonido bastante particular, entonces creo que lo que puede prevalecer de KISS es la esencia de su música como propuesta, como un todo, más que algo en particular que se pueda rescatar de su música. Es tanta la oferta de bandas que hay y de maestros de la guitarra o el bajo, y en KISS no tienes a ningún virtuoso, pero la suma de todo es lo que hace que esta banda tenga una propuesta única que se acerca al hard rock, que se acerca al glam, y creo que eso es algo que lamentablemente no se ha explotado. Quizá en la música gótica hay ciertos elementos de eso pero no en el resto del rock, porque no hablo del glam de Mötley Crüe ni de Poison, porque para mí eso nunca ha sido glam sino que tiene que ver con otra cosa, y probablemente la última banda glam ha sido KISS como sonoridad. A mí me encanta tocar batería y me encanta Peter Criss, su simpleza, cómo suenan los toms, la caja, es el sonido ideal para una banda según yo. Hay líneas de bajo de Gene Simmons que son muy importantes y memorables, pero sigo rescatando el todo de KISS, la estructura de canción como una banda que uno la escucha y la identifica inmediatamente, además de eso está la melodía, KISS es muy melódico, es una de las cosas más lindas que tiene. A quienes nos gusta la melodía llegamos por esa razón al rock gótico en los 90, el metal gótico es extremadamente melódico, rayando en la siutiquería.

Es que KISS es KISS, no hay nada más, no hay nada que se le vaya a comparar, es una banda que fue única y lo sigue siendo. No hay otro KISS y no lo habrá. Por ejemplo, cuando escuché Christian Death, el timbre de Valor Kand me recordó muchísimo a la propuesta vocal de Paul Stanley. A mí siempre me han gustado Paul Stanley y Gene Simmons como vocalistas, son notables, y me pasa que siempre comparo a los vocalistas con ellos dos, es como un referente que siempre tengo presente. Lo que creo que KISS ha dado es cercanía musical, es algo que tiene que ver con voces, estructuras y sonido que sientes cercanos.

Déjanos un mensaje para todo KISS Army Chile por favor.

Hay gente que es fanática de Los Beatles, yo no, pero de KISS sí. Entonces KISS es para mí lo que los Beatles es para otras personas. Quizá ese es un sacrilegio para algunos pero no para mí.

Los inicios de KISS son revitalizantes, ya que es una fuente inagotable de redescubrimiento y eso es algo muy entretenido, con KISS siempre encuentras algo nuevo a pesar de escuchar los discos muchas veces. Tiene que ver también con la nostalgia del rock and roll, hay gente que le tiene miedo a la nostalgia y quiere ir siempre a la vanguardia, pero yo soy súper nostálgico y KISS representa toda mi adolescencia y experiencias notables como haber podido abrazar y darle la mano a Gene Simmons, que es una cosa que no se olvida jamás. Por eso en KISS está para mí el ABC del rock en su manera más honesta y pasional. No estamos hablando de grandes músicos y ellos lo saben, a pesar de que con los años su oficio los ha hecho tremendos, pero en sus comienzos eran solo muchachos que tomaron los instrumentos queriendo hacer algo con su vida ¡y mira lo que hicieron! Una empresa tremenda. Hay gente a la que no le gusta hablar de que el rock es una empresa, pero el rock finalmente es un gran negocio, quizá uno de los negocios más grandes de la historia. Yo trabajo también en marketing y estudiar a KISS es una de las lecciones de marketing más increíbles que nos han dado en la música y eso no menoscaba al rock de ninguna manera. Yo me acuerdo que uno de los objetos de deseo más grandes que tuve fue esa mesa de centro con la cubierta de Rock and Roll Over, pero era cara y nunca la pude tener.

Pienso que cuando uno cree que el rock se mordió la cola o que no hay nada más, vuelve a KISS, vuelve al primer disco, escucha “Deuce”, “Strutter”, “Rock Bottom” y todas esas tremendas canciones, y te vas a encontrar con la esencia del rock and roll, esa esencia de calle, honesta y llena de pasión.

Entrevista: Jorge González