KISS Army Chile · Entrevistas
Sebastián Gava: “No solo del rock vive el hombre”

Sebastián Gava es un conocido músico argentino que, siendo parte del tributo KISS My Ass, se ganó el respeto de los fans de KISS no solo en Argentina sino en el mundo, al ser uno de los Paul Stanley más parecidos al original. También fue parte de la banda argentina Kefrén, con la cual ganó renombre en la escena nacional. Ha participado en shows junto a Eric Singer, abriendo para Ace Frehley, y ha realizado giras y grabado en más de una ocasión junto a Bruce Kulick. Sin duda un referente latinoamericano para los fanáticos de KISS, con quien quisimos conversar.
Hola Sebastián, es un verdadero honor para nosotros poder entrevistarte.
No, ¡el honor es mío! Muchas gracias por acordarse de mí.
¿Aún estás en España? Esa es la última información que teníamos de ti.
Sí, volvimos y tuvimos a nuestra segunda hija allá, y nos pasó un poco como a todos los que emigran y decidimos volver a Argentina. Y fue tremendo, fueron dos años durísimos. Y ahora que estábamos volviendo a España pasó todo esto (la pandemia), así que habrá que esperar un poco más (risas).
¿Tus hijas cómo están?
Las niñas están muy bien gracias, la verdad es que sí están muy bien de salud, que es lo más importante.
Perfecto, eso es lo más importante.
La ansiedad te juega mal un poco, pero hay que aprovechar de disfrutar a la familia y aprovechar el tiempo. Yo pensaba grabar mi tercer disco en España, pero hoy lo estoy grabando aquí en Argentina y estoy muy feliz porque en España hubiera sido muy distinto el resultado, porque no hubiera estado trabajando con Leandro, que es mi hermano musical, el baterista de la banda dueño del estudio donde grabo. Así que estoy muy contento. Por algo pasan las cosas.
Así es, todo pasa por algo.
Seguro.
En algún momento tienes que pasar por Chile.
Chile es un país pendiente para mí, he pasado por Paraguay, Brasil, Uruguay, México, así que lo tengo en mente, aún me falta Chile. Una compañía, Sony Chile, estuvo a punto de editar el tercer disco de Kefrén, pero querían grabarlo todo de nuevo y la verdad nosotros éramos muy chicos y le dijimos que no. Hoy les diría que sí, pero en ese tiempo les dijimos que no y se nos cayó el contrato (risas).
¿Ese disco era En la Línea del Diablo?
Sí, el mismo. Y había un contacto muy fuerte, y la verdad hubiéramos tenido que mudarnos a Chile porque iban a montar toda una campaña con la banda, así que la oportunidad siempre estará acá en tu país.
Sebastián, aprovechando lo mismo que estamos comentando, cuéntanos quién es Sebastián Gava ¿Cómo partió? ¿Sus influencias?
Bueno, yo siempre cuento lo mismo porque también es un reflejo para los chicos que están comenzando. Arranqué soñando. Este año cumplo 51 años, así que imagínate cuando yo escuchaba los longplays de KISS, que eran mi banda predilecta en ese momento. No existía internet, no existía nada, pero sí teníamos imaginación, escuchando con los auriculares de mi equipo, también emulando las tapas de los vinilos, me imaginaba cómo eran los shows, lo que hacían. Y muchos años después pude ver mi primer video de KISS, si no me equivoco era el de Tokio 77, que en esos tiempos era una rareza, y ¡wow! Era como perfectamente me lo imaginaba el show, ¡y la verdad fue una sorpresa! Y entonces, para mi cumpleaños número 14, pedí una guitarra eléctrica, y ahí empezó todo: aprender a tocar guitarra, armamos una banda tras otra, hasta que llegó Kefrén.
¿Tu referente en un comienzo siempre fue KISS? ¿O ibas por otro lado también?
No, a mí siempre me gustó toda la música, lo que pasa es que el fan de KISS es muy cerrado en la música solo de KISS, pero pronto vas creciendo y vas abriendo tu cabeza, y tu abanico se va abriendo a otras posibilidades, incluso fuera de lo que es el estilo del rock, también el pop, los románticos; comienzas a reconocer la buena música en un montón de lugares, no solamente en el rock, pero en un principio yo quería ser KISS, yo quería ser un rockstar como el que yo veía en Paul o Gene, pero después la vida misma amplía el espectro musical. Hoy, por ejemplo, mi cantante favorito de todos los tiempos es Tom Jones y no Paul Stanley, si bien Paul es mi guía espiritual número uno en la música, pero lógicamente uno va enriqueciéndose de un montón de cosas. Entonces no solamente de rock se nutre un artista.
No solo del rock vive el hombre.
Las influencias son muy disímiles, desde el folclore hasta la música romántica, el jazz, Frank Sinatra o el mismo Tom Jones en su época más jazzera. Queen es una de mis bandas favoritas, que en su momento me negaba a escuchar porque sentía que le hacía daño a KISS por la rivalidad (risas). El disco The Game me llegó casi al mismo tiempo que Dynasty pero escuchaba más KISS (risas). En fin, tenés un montón de bandas, INXS, incluso en casa se escucha Ricky Martin (risas). Yo admiro profundamente a Desmond Child y todo lo que venga de la mano de Desmond es increíble. ¡No voy a parar de hacer discos hasta que me produzca Desmond Child! (risas)
¿Ese sería tu mayor sueño?
Uno de ellos, el mayor sería llegar al punto donde uno puede decir que es capaz de vivir 100% de la música y año tras año tocar en lugares de grandes capacidades... ser músico 100%. Ese es el sueño. Siempre hay que intentarlo hasta el último momento porque uno nunca sabe cuál es el lugar indicado ni el momento correcto.
Y en cuanto a la música argentina ¿Quién ha sido tu inspiración?
Cerati, Soda Stereo, han sido para mí de lo mejor que ha dado la música argentina; para mí el disco Canción Animal es el disco de rock número uno en español, y el disco solista posterior, Ahí Vamos, es increíble. Recuerdo haber escuchado en la radio un adelanto y no podía creer lo maravilloso que era; tuve que esperar tres días su salida para poder comprarlo. Cuando salió Fuerza Natural no lo asimilé de inmediato, pero después, con el tiempo, escuchándolo, me parece una calidad increíble. Es una pena que hoy la industria musical argentina esté cayéndose a pedazos.
Seba, remontándonos a tus inicios musicales ¿El nombre Kefrén es alguna referencia a KISS por su disco Hot in the Shade?
(risas) Estábamos con mi amigo Martín, hoy colaborador cercano de lo que es mi carrera solista, es más, gracias a él estoy grabando mi tercer disco, ya que había pasado un momento de mucha presión y no tenía muchas ganas de seguir con la música, y fue él quien me inyectó nuevas ganas de seguir. Y con él fue con quien fundamos Kefrén. A nosotros nos encantaba todo lo referente a Egipto, y en aquella época no quedaba muy bien colocar un nombre en inglés a una banda y no nos sonaban bien los nombres en español. Y como éramos fanáticos de KISS queríamos que el nombre fuera una sola palabra, entonces tomamos un libro de la cultura egipcia y la primera imagen que nos gustara sería el nombre de la banda, y esa fue Kefrén, un faraón que nos encantó más aún porque comenzaba con K de KISS... nada que ver con los otros K (risas), y estábamos muy contentos con el nombre.
¿Cuándo se iniciaron como banda imaginaron que llegarían tan lejos y que tú tendrías esta carrera solista tan exitosa y ascendente?
Soñábamos con eso. Lo que pasó con Kefrén es que con el tiempo se creó un mito más grande de lo que realmente fue; también fue un momento muy especial en Argentina para el rock, pero las compañías discográficas no lo vieron así, decían que hacíamos un rock muy americano y acá en Argentina buscaban un estilo más Rolling Stones. Si bien llevábamos muchísima gente a nuestros shows, no llamaba la atención de las discográficas en ese momento, y fue eso lo que le faltó a Kefrén para pegar el gran salto definitivo a la popularidad; si bien en el ambiente rockero somos muy respetados actualmente aunque la banda no esté funcionando. Nos faltó el apoyo que solo te dan las multinacionales para sonar en las radios.
Hay una anécdota muy fuerte, por allá por 1999, cuando KISS giraba con el Psycho Circus Tour 3D y viene a la Argentina, y me llaman a mí de la Rock and Pop, que en ese momento era la radio más fuerte y quien organizaba el show, y yo no lo podía creer, me llamaba uno de los directivos a la casa pues querían a Kefrén para abrir a KISS, porque la gente había llamado a la radio pidiendo la banda. En ese momento no había redes sociales y la gente colapsaba las líneas pidiendo todos los días a Kefrén, yo no lo podía creer, ¡imagínate! Me preguntan cuál es mi impresión acerca de esto y yo lo único que digo es ¡guaaaa! (risas) Universal pone a Los Villanos, y este muchacho me dice “depende si vienen unos alemanes que no sé quiénes son, puede tocar Kefrén o no, porque ya Universal colocó una banda”. No sabíamos si en ese momento la banda era Rata Blanca o cuál, pero esa banda terminó siendo Villanos, y los alemanes resultaron ser nada menos que Rammstein (risas). Entonces Kefrén quedó fuera, y como premio de consuelo me invitaron a cantar un tema invitado con Villanos.
¿Y qué tal fue esa experiencia de estar abriendo para KISS?
Subir a cantar en el escenario con Villanos fue un poco doloroso ya que, si bien Villanos son muy amigos de nosotros y fans de Kefrén, la gente les tiraba de todo. Cuando salí yo, salieron todas las banderas de Kefrén y la gente saludando y dejando de tirar cosas. Recuerdo que pegué un grito muy a lo Paul, onda “Heaven’s on Fire”, para terminar el show. Cuando vuelvo al camarín vi que estaba Gene, aún sin maquillaje, mirándome, y me saluda dándome la mano y me dice “hola, guapo” (risas), me temblaban las piernas. Pese a todo, para mí fue doloroso porque creo que era el momento de Kefrén.
Me imagino que tenías sentimientos encontrados por estar solamente tú y no la banda completa.
¡Tal cual! Sí, sí, sí, fue triste no estar con todos.
¿Y los chicos de tu banda te animaron a subir? ¿Qué te decían ellos?
Esas cosas no molestaban en la banda, al contrario, todo lo que sumara para la banda era perfecto. En un momento les pregunté: “¿voy, no voy? ¿Qué hago?”. Ellos me dijeron, hazlo, porque de una u otra manera es como si estuviera Kefrén y dejé su marca esa noche. Y fui, además pensé que soy amigo de los músicos de Villanos, el tipo de música no me gustaba mucho, pero de igual manera muy agradecido de esa gran oportunidad. A la larga, una gran experiencia, tal como la experiencia de tocar con Bruce un par de meses después, con quien trabajamos muchas cosas juntos, incluso giras muy copadas.
Bruce tiene la fama de ser el integrante de KISS más accesible. Nosotros en KISS Army Chile estamos muy en contacto con él, incluso hicimos un video junto a él. En tu caso, más allá del plano laboral ¿tienes algún grado de amistad con él?
Yo no soy mucho de mandar un mail, sí, quizás él esperaba algo más (risas), pero yo soy en extremo respetuoso con los tiempos, y si no es por algo especial, como un saludo de cumpleaños o preguntar por la familia, no me gusta importunar mucho, pero sí tenemos una amistad. Cuando hicimos la primera minigira por Brasil, tenía a mi primera hija recién nacida y necesitaba una operación, le conté, y la charla con él era esa: “¿cómo está tu hija?”. Y un día en la gira me dijo “mándame un email con todo lo que han dicho los doctores porque quiero enviárselo a mi doctor de Chicago, que es toda una eminencia, para que me dé su opinión”. Y así fue, me reenvió un mail y me dijo “quédate tranquilo, Seba, porque estás en el mejor lugar en la Argentina, con los mejores doctores”. Esas son las cosas más cercanas, fuera de la música, que yo puedo hablar con Bruce. Y él me reta por no contactarlo (risas). Un día estábamos desayunando durante la gira y él me dice “Sebastián, lo que yo espero en esta gira es que tú seas el frontman y que tú hables con la gente, yo no hablo con la gente, vos tenés que ser vos, no me respetes tanto en el escenario”, y yo le decía “pero no puedo no respetarte si a los 14 años te tenía colgado en un póster en mi pared”, y él me decía “eso fue hace mucho, hoy eres el frontman de mi banda” (risas). La verdad la pasamos muy bien, pero yo sigo siendo respetuoso de respetar su intimidad. No es un misterio para nadie la calidad humana de Bruce.
¿Cómo fue el proceso de componer una canción con Bruce?
Bruce ya había tocado los solos en tres temas de mi primer disco solista, y para el segundo disco le dije que quería que estuviera de nuevo. Y él me dijo, no hay problema, qué querés hacer, y le dije que quería que compusiera un solo nada más, porque sé que es un tipo muy ocupado, y Bruce me responde que para qué un solo si eso ya lo hicimos, por qué mejor no componer una canción juntos. Así que en el 2011 hicimos una gira por Brasil con la que era mi banda solista y Bruce, y en un ensayo antes de arrancar la gira, en las salas de ensayo de Sepultura, muy hermosas por cierto, y en un momento de descanso quedamos los dos solos y me dice que le muestre algún tema. Así que le muestro uno y comenzamos a tirar ideas. La verdad es que yo tenía todos los temas terminados para el disco, pero a un “tal Bruce Kulick” no le podés decir que no (risas), y me dice que se lo lleva para trabajar ideas y todo. Y quedó un tema increíble, en el cual tocan mi amigo Duke de Kefrén en batería y Jeremy Pergolino como bajista y letrista, quien además fue productor de su disco BK3, y es un increíble músico que estuvo a punto de ganar un Grammy y con el cual también entablé amistad. ¡La canción, una locura! Bruce toca todas las guitarras, Jeremy bajo, el Duke en la batería y yo en voces, así que muy contento, además fue mezclada allí en Estados Unidos, para mí uno de mis sueños cumplidos.
En tu primer disco solista hay canciones espectaculares como “Déjame”, con mucha onda Stanley ¿Trataste de plasmar toda tu influencia de Paul y del disco Live to Win? Porque a decir verdad el resultado simplemente es maravilloso.
¡Muchas gracias! Les voy a contar algo que concuerda con lo que acabas de decir: yo cuando compongo no lo hago pensando en qué haría Paul, sino que es por llevar toda una vida escuchándolo (risas), pero justamente uno de los tres temas que le pasé a Bruce para que trabajara ideas fue “Déjame”, donde él hace el solo, y él me dijo que le sonaba mucho como si fuera un tema de Paul de su disco solista. Así que están en lo cierto (risas). Incluso tengo muy lindas anécdotas. Bruce me contó que las guitarras que uso en cada tema que grabo en mi disco las había utilizado en su época de KISS; por ejemplo, en el tema “Pelear”, que es el que abre el disco, tocó con una ESP roja con la que grabó “Unholy” en Revenge; en “Déjame” utilizó su vieja y amada Les Paul con la que grabó todo Asylum, aunque ese disco tiene muchos cambios, por lo cual creo que grabó con un par de guitarras más (risas). Él estaba enamorado de “Corazones”, que en inglés es “Hearts Forever”, y me dijo que a su mujer le había encantado también, y le puso muchísima atención al solo, por cierto, increíble, que hizo con su guitarra acústica Gibson Elvis Presley, que es su favorita. Y me dijo “voy a tener cuidado para que los fans no la vayan a tomar como un Forever 2”. Y yo le dije “déjalo, déjalo que sea un Forever 2 y que venda como tal” (risas).
¡Este disco es sencillamente maravilloso! Después lanzaste Uncensored, en el cual incluiste una versión de “Magic Touch” llena de pasión y corazón kissero ¿Cómo llegaste a incluir esta joya que KISS no toma en cuenta?
Cuando planeamos Uncensored con quien en ese momento era mi productor, también estábamos en el medio de la reunión de Kefrén. Mi primer disco había sido muy musical, con pianos, violines y muchas baladas, y entonces íbamos a hacer un regreso al hard rock. Uncensored iba a ser el regreso, con Kefrén de invitados. Entonces me dice Marcelo, mi productor, por qué no me saco las ganas de hacer el disco más Paul que voy a hacer en mi vida, le pones Uncensored y de paso grabas como homenaje “Magic Touch”, porque eso representa Paul para mí, un toque mágico en mi vida. Y me encantó la idea, por eso también en la tapa jugamos con la imagen del Paul solista.
¿Entonces podríamos pensar que “Magic Touch” es una de tus favoritas de la banda, o hay otra que te identifique más?
“Love Gun”, sin duda. Esa canción ha sido mi mayor inspiración como artista y músico. Para mí, KISS, con todo lo que puede impactar a un chico a los 12 o 13 años, lo logran los cuatro originales, y la esencia de la banda está en Rock and Roll Over y Love Gun. Amo los 90 con Paul cantando como nunca, y Bruce tocándose la vida; amo los 80 con Crazy Nights o Hot in the Shade, pero no estoy muy contento con el KISS actual. Por ejemplo, la actitud de Paul y Gene con la muerte de Bob Kulick la encontré decepcionante, que no hayan declarado nada, siendo que fue un inmenso colaborador de la banda, y por respeto a Bruce. Con el KISS actual siento que solo tratan de recrear la esencia de su época de oro, que fue con Ace y Peter.
No hables así de Tommy Thayer ya que Carlos es un gran fanático de él (risas).
¡Conozco a Tommy Thayer! Tuve la oportunidad de charlar con él y es una gran persona, pero bueno, tampoco tiene la culpa. Quien quiera que se le hubiera ofrecido ese lugar hubiera aceptado. Si a mí me llaman mañana y me dicen que necesitan que sea el nuevo Star Child, digo que sí de inmediato, aparte que cobraría muy buen dinero (risas), y él hace lo mismo, está cumpliendo el sueño, y muchos fans más jóvenes lo aceptan porque aún quizás no han descubierto el KISS original.
¿No te gusta el KISS actual por la recreación o por la formación?
Yo creo que KISS se perdió la oportunidad de ser una banda como los Rolling Stones por mantener la industria que ello genera. Para mí hubiera sido un sueño, en la gira del adiós, ver en el escenario a los cuatro originales sin maquillaje, tal como son, como se ve en el video “Fire and Water” de Ace y Paul, y que en estos shows lleven a las mejores bandas tributo del mundo. Imagínate estas bandas tributo abriendo, KISS tocando un par de temas con ellos, y finalmente el KISS original sin maquillaje cerrando cada show ¿quién no compraría ese show?
¿Entonces lo que no te gusta es la idea del maquillaje?
Si se maquillan, que sean los cuatro originales. Y por favor no saquen discos como Sonic Boom o Monster, es como no sentir respeto por tu propia historia. Incluso Live to Win es muy superior a estos discos, siendo el mismo compositor principal, y podría decirte que es verdaderamente un disco más KISS que los últimos dos.
Hablando de homenajear a la banda ¿Cómo llegaste a formar KISS My Ass?
Había una banda en Argentina llamada Kissin Time que me gustaba mucho, pero no estaban al 100%. Se separan, y como conozco a dos de los chicos, tuvimos un par de charlas y me dicen: “¿te enganchás? ¿te copás?”, yo nunca lo había hecho y tampoco lo imaginaba hacer, y me gustó la idea y comenzamos. Se me ocurrió el nombre KISS My Ass, y se sumó quien era el manager de Kefrén, y con él una productora que empujó mucho el lanzamiento de la banda, y eso ayudó mucho a nivel prensa, ya que comenzamos a salir en TV, en el canal con más audiencia de acá en matinales muy vistos, y esto fue hasta hace muy poco.
No sé si ustedes sabían que hace poquito colgué un video en las redes sociales anunciando que me abría de KISS My Ass para enfocarme 100% en mi carrera solista, un poco porque en Argentina, no sé si pasa en otros lados del mundo, pero el ambiente kissero es muy competitivo y hay muchas peleas, y la verdad no quiero que mi carrera se manche con eso, y mejor salir de todo ese enfoque con gente de baja energía. Así que me alejé, y que se maltraten entre ellos (risas). Pero mientras duró lo hice con todas mis ganas y fuerzas, tratando de ser el mejor, y creo que de nuevo dejé mi huella, y por acá se medían conmigo y no con Paul (risas), ¡y eso era lo divertido! Mídanse con Paul si él es el espejo a seguir y tributar, porque superarlo o empatarle jamás (risas).
¿Y con eso tú lo estás diciendo definitivamente adiós a KISS My Ass?
No me peleé con nadie, tengo una amistad con los chicos, así que si hay un show de despedida cuentan conmigo porque siempre será un placer actuar con ellos. En España tengo otra banda tributo llamada KISS Experience, pero intentaré no trabajar con ellos para no distraer mi carrera solista (risas), porque a veces no te das cuenta de cómo pasan los años sin darle el 100% de energía a lo que más importa, que es tu propia música.
¿Qué te motivaría a volver a tributar a Paul Stanley?
Que un día Gene y Paul me dijeran “te queremos en KISS” (risas). Antes de la pandemia me había llamado una productora para hacer un Luna Park con KISS My Ass, que es un lugar muy grande para un grupo pequeño, pero este productor creía mucho en la calidad del producto y estaba muy convencido de hacerlo, por lo cual iba a ser una gran campaña publicitaria. Yo le dije “mira que yo me estoy abriendo de KISS My Ass”, y me dice, bueno, entonces hagamos la despedida en el Luna Park. Entonces una propuesta así es muy difícil decir que no, además sería un cierre de esa parte de mi carrera muy hermosa. Y el productor me decía “mira que si sale todo bien se dispara una gira latinoamericana” (risas).
El problema no es pintarme. Hace un tiempo atrás escribí unos párrafos donde decía que necesitaba desmaquillarme la estrella negra, pero a veces es algo que ni el desmaquillante puede hacer del todo. Amo a KISS, amo haber formado parte de KISS My Ass, amo haber jugado a ser Paul una parte de mi vida, pero también me está haciendo muy bien haberme abierto de KISS My Ass a nivel compositivo, a nivel vocal, puedo cantar mis creaciones propias, canciones en mi estilo, y no hacer que suenen igual que Paul, aunque a todos nos guste. Por eso en mi nuevo tema “Voy a Ser tu Luz” muestro algo de un nuevo cambio en mí. Por supuesto, Paul es una de mis mayores influencias de mi vida y siempre lo va a ser, por lo tanto siempre va a estar presente ese color, pero en mi paleta de colores también hay otros tonos que voy a mostrar en mi nuevo disco.
Por supuesto no me estoy alejando de mis influencias ni mi estilo, pero tampoco quiero que esté muy presente la voz estridente de Paul que todos conocemos y nos gusta. Alejarme de KISS My Ass me ayudó muchísimo a descolgarme la Ibanez también, a darle otra dimensión a mi carrera solista.
¿Cómo te abriste espacio en la escena rockera de España? Un mercado muy difícil, por cierto.
España se dio primero por un show solista que se había arreglado en Mallorca, donde estaba mi gran amigo Pablo Della Santa, guitarrista de Kefrén en nuestro primer disco; es él quien consigue que haga un show allá, y a partir de ahí se abrió el resto. Los chicos de KISS Army Spain, muy divinos, un saludo grande y un agradecimiento eterno para ellos, se sumaron y armaron una gran fiesta kissera donde me invitan a tocar temas de Paul, y así fueron tres años seguidos donde ya al tercero me quedé a vivir en España, y así fue, y así seguirá siendo, calculo yo (risas). Llegó el momento de mi carrera también de abrirme a todo lo que no es KISS, porque si bien soy muy agradecido de todo lo que sucedió hasta ahora, también te cierra un poco la palabra KISS, ya que también hay mucha gente que no te escucha porque cree que KISS es solo ruido. Pero siempre voy a ir de la mano de KISS toda la vida, de una u otra forma.
Para ti, que has tenido la ocasión de tocar con Gilby Clarke, Bruce Kulick y Eric Singer, debe haber sido un momento mágico cuando Ace tocó en Argentina ¿Qué sensación tuviste? ¿Lo viste por el lado musical o del fan que llevas dentro?
Cuando fallece Leo, bajista original de Kefrén, estábamos en el cementerio junto con uno de los manager históricos de Kefrén, Chucho Fazzarelli, quien fue productor en Universal cuando toca Villanos en la apertura de KISS en el 99, y cuando nos estábamos yendo me abraza y me dice “no logramos ser soporte con Kefrén, me queda la deuda de por vida”. Luego de unos días me llaman para ser soporte de Frehley, no pensé en otra persona que en Leo, mi hermano, mi amigo. Lo viví fuerte, lo viví como que se hizo justicia. Lo viví por ese lado súper emotivo; bueno, ustedes estuvieron ahí, terminé diciendo, falta solo uno acá con nosotros. Por supuesto que en lo musical es un sueño cumplido, ¡imagínate lo que es abrir para Ace Frehley!
Cuéntanos sobre tu visita en el crucero.
En verdad no tuve mucho contacto con ellos. En una ocasión había gente esperando a Paul y yo aparezco por ahí, y todos me comenzaron a sacar fotos al grito de “¡Paul, Paul!”, y yo me asusto, y comienzan a reír todos; había muchos argentinos y brasileños que me conocían y ahí gritan “¡Seba!”. Luego aparece Paul y ya ahí terminó todo. Pero en sí no fue mucho, no tuve mayor contacto más que como fan en el crucero. Sí, en el hotel en Argentina en el 2009 estuve con ellos hablando y vieron un material de KISS My Ass, y Paul no lo podía creer, me felicitó, me hacía chistes, me preguntaba si era él o era yo. Gene se le acerca y le dice que es él pero más joven. A partir de ahí con Gene quedó una buena relación, ¡lo vi unos años después y me gritaba “Paul”! Incluso me pidió una carpeta de KISS My Ass para hacerla llegar a Doc McGhee. Con Spiro Papadatos tengo una buena amistad vía Facebook, él mira cosas mías y me felicita, me dice que me mantenga en forma ya que uno nunca sabe. Un día le pregunté si sabía algo, que me lo dijera, ya que me va a matar del corazón, me responde “no sé nada, te lo digo para que te mantengas ahí, ya que eres uno de los mejores y yo sé que ellos te están mirando, pero de ellos no tengo nada”.
Spiro es el doble de Gene ¿Te imaginas tú como el doble de Paul? Se podría mantener la marca KISS.
No creo. Lo hablé con Spiro de esto, y ambos coincidimos en esto: estamos grandes, yo creo que ellos buscarán a gente de veintipico de años, no de 50 (risas), pero ya que me tengan dentro de los diez primeros es formidable.
¿Qué opinas si se forma una nueva banda, con nuevos integrantes?
Tal como se lo dije a Bruce, yo creo que Gene y Paul harán algo similar a American Idol para elegir a los nuevos integrantes, no se van a perder facturar el dineral que eso significa. Creo que KISS mutará a una especie de Cirque du Soleil donde nadie sabrá quién es quién, donde iremos a ver el mismo espectáculo como si estuvieran los originales, pero con otra gente.
¿Te hace sentido? ¿Los irías a ver?
Llevaría a mis hijas solamente, no como fanático de KISS, sino para mostrarles lo que era KISS en su momento.
Como si fuera un show en Las Vegas.
Es que va a ser así, una generación nueva de chicos irá a ver ese espectáculo, no habrá discos nuevos. La empresa tiene que seguir funcionando.
¿Tus hijas tienen conciencia de quién es el papá? ¿Qué es lo que hace? ¿Te han visto maquillado?
Sí, pero son mis hijas (risas), ellas me ven mucho más tiempo despeinado y en calzoncillos que maquillado y con una guitarra (más risas). No tienen mucha conciencia; las veces que me ha pasado que me piden una foto en la calle con ellas, no entienden, me preguntan si es un amigo mío, tampoco es que pase todo el tiempo, no es que no pueda caminar por la calle (risas). Pero me han ido a ver a los shows.
Por toda la exposición que hoy generan las redes sociales, a futuro tus hijas podrán reconocerte fácilmente. Además, es gratificante dejar una huella en la juventud, más allá de que sean tus hijas.
El lado artístico está bien marcado en la familia, mi señora es fotógrafa, mis hijas se nutren de todo esto, ya que bailan, cantan, creo que serán artistas de alguna manera. Aunque con la madre las apoyaremos en todo lo que decidan ser, el lado artístico ya está, lo que decidan ser lo respetaremos, pero ya veremos.

Hace un momento nos comentabas que habías tocado con Bruce y con Eric Singer, cuéntanos cómo fue la experiencia de tocar con ellos ¿Hay alguna diferencia? ¿Con quién te sentiste más a gusto?
Con Bruce. Siempre se lo digo a él, estar de gira con él, no solamente tocar, es como estar en una universidad a alta velocidad, porque el tipo es extremadamente profesional y serio, y al mismo tiempo es humilde. Lo que tiene Eric es que, si bien es un tipo muy profesional también, tiene días; a mí el mismo Bruce hablando de Eric me decía que “había días que no me saludaba, girando con KISS nos encontrábamos en el hotel y no me saludaba, yo pensaba que estaba enojado conmigo, y no, es así”. Sin embargo, mi primera experiencia con Eric, más allá de las experiencias como fan, fue cuando vino la primera vez con Gilby Clarke. Tocamos en un lugar que se llama La Trastienda, donde fue soporte Kefrén; el año anterior habíamos tocado con Bruce. Yo estaba tomando un café esperando entrar a la prueba de sonido, y aparece Eric Singer, y yo sentado en la misma mesa con el guitarrista de Kefrén, y se acerca Eric hablándome. Yo en ese momento no tenía buen inglés, y se acerca y me dice “hey, Seba”, me habla todo medio con el chicle en la boca, me dice “Bruce me habló de Kefrén, escuché tu disco, me encanta, vengo acá para tocar con ustedes, vamos a hacer grandes temas”, ¡y yo pálido! En ese momento había una especie de encontrón con los chicos que organizaban y decidieron no poner a Kefrén como banda de Eric y pusieron a otra, yo ya sabía eso, entonces le dije eso y me dice “no, no, yo quiero que sean ustedes, o si no, no toco”. Al final lo obligaron y tocó con otra banda, y terminamos tocando unas canciones de invitado que ni sabíamos la letra (risa), pero lo más lindo fue la prueba de sonido: estaba Gilby Clarke, Eric, y comienzan a tocar “Cold Gin”, y Eric dice “para, ahí están mis amigos, diles que suban ellos a cantar”. Nos subimos y luego cantamos “Detroit Rock City”. Después hicimos otra más, creo que fue “Deuce”, al final fue como una tomada de escenario de kisseros; en un momento Gilby se da vuelta y dice “¡qué hacemos nosotros acá!”.
Esa fue un poco la anécdota de tocar con Eric; con Gilby Clarke, muchos años después (yo me había mandado a hacer la Ibanez blanca), me vio la guitarra y me dice “¿vas a tocar tú con esa guitarra?”, a lo que le respondí que sí, claro, me dice “qué pena, porque de lo contrario te la pedía para tocar yo” (risas), y ahí comenzamos a hablar de KISS. Como anécdota, él no se acordaba que habíamos tocado antes (más risas), yo tampoco se lo hice acordar.
Con tu trayectoria ¿Cómo se maneja el ego?
No lo manejo, la verdad no tengo mucho ego, todo lo contrario, soy más bien para adentro; en ese sentido me parezco a Bruce. En algún momento puedo llegar a pedir algo cuando se había hablado de antemano y no se está cumpliendo, puedo llegar a decir “che, habíamos hablado tal cosa, ¿podemos ver que sea así?”, pero egos a nivel diva no tengo, no tengo problemas, ya que cuando alguien lo tiene, me alejo, o sea, lo descarto para trabajar con esa persona.
No te nubla la vista.
No, es lo que pasó ahora con KISS My Ass y todo el ambiente kissero, está lleno de ególatras que creen ser el mejor Paul Stanley; yo digo, bueno, quédense con eso, yo soy feliz por otro lado, no me interesa.
Por eso estás dando un paso al costado.
Sí, que se maten ellos, están manejando un auto a todo lo que da, y estoy viendo que se darán contra la pared; yo mejor me bajo, tengo cosas más importantes que hacer.
Nos comentabas que estás próximo a sacar un nuevo álbum solista. En base a esto ¿Cuál será el futuro de Sebastián Gava?
Llenando estadios (risas). No, yo siempre hago lo mismo, entrego todo en cada nuevo proyecto, y como todo artista pensamos que el mejor disco es el que estamos sacando, el mejor disco de nuestras vidas; en esta oportunidad yo creo que logré consolidar mi estilo, o empezar a consolidar mi estilo. La banda que se formó es increíble, tengo un orgullo increíble, es un dream team, todos músicos argentinos. Y yo resalto siempre lo mismo, son mejores personas, y se formó un grupo increíble del que estoy muy agradecido, porque en el momento en que les pedí que se unieran no dudaron en decir que sí, a pesar de que todos tienen sus propios proyectos, con una locura increíble; la verdad es que lo pasamos bárbaro, solo alcanzamos a hacer dos shows pero la pasamos muy bien. La verdad es que en el grupo tenemos la esencia de lo que se verá en el disco, estoy seguro.
Luego del disco ¿Qué se viene? ¿Giras? ¿Promociones en Argentina y España?
Primero haremos que suene mucho, para ver qué sale de todo eso; si sale, gira, mejor. Donde sea, Latinoamérica, España.
¿Con foco especial en Argentina?
La idea especial es en España y Latinoamérica, España apuntando a Europa y Argentina para ver si podemos disparar a toda Latinoamérica. Volver a pisar fuerte en Brasil, que con el primer disco editado ahí tuvimos mucho apoyo. Lo que pasa es que después la industria cambió mucho con Spotify, todo está a la mano. Seguramente haremos una muy buena campaña publicitaria y esperar el rebote de todo eso, y luego esperar que la gente adopte las canciones, haga propias las historias que dicen las canciones. Es un disco muy energético, muy autoayuda; el nombre del disco es Tres, pues es el tercer disco, un número muy importante en mi vida: yo nací un día 3, a las 3 de la tarde, en la habitación 303. Así que el disco no podía llamarse de otra manera.
Y tienes tres mujeres en tu vida.
(risas) No lo había notado. Bendito seas entre todas tus mujeres (más risas). Así que muy feliz con mi presente, tengo ganas ya de que los temas salgan y que la gente los conozca, porque están hechos desde un punto en que había estado mucho tiempo sin componer, totalmente alejado de todo, y de un golpe me volvió la musa y comenzaron a caer canciones y canciones. En el disco hay una sola balada que se llama “Alma”, que se la dedico a mi primera hija, con la cual pasamos una operación a sus 7 meses, y habla un poco de eso y un poco de las secuelas de la operación, cuando ella a partir de esa operación quedó con un pequeño retraso madurativo, el cual todos los días entre todos tratamos de superar, acompañar en sus tratamientos; le va muy bien gracias a Dios, pero siempre las cosas cuestan un poco más, entonces hice la canción, y como era para ella, le puse “Alma”. El coro dice: “cuando todo sea oscuridad, cuando el mundo no te entienda más, en tu nombre la respuesta encontrarás”. Se me pone un nudo en la garganta, no paro de llorar con esta canción, dudo que pueda cantarla en vivo alguna vez.
Va a ser muy emotivo cuando puedas hacerlo.
Es que para mí es mi homenaje a ella, a su fortaleza, es una terminator, más allá de los berrinches de papá, que a veces uno pega unos gritos, por ahí no debería hacerlo, uno aprende a ser papá viviéndolo, amándolo, desde ahí es un poco compartir la intimidad. Así está el disco, así está parido, desde las entrañas.
¿Cómo podemos conseguir el disco?
Inicialmente estará en Spotify, en todas las tiendas online, como actualmente están todos los discos de mi carrera; está el primer disco en versión español e inglés, que es la que se editó en Brasil. Ya está disponible el primer corte adelanto, que se llama “Voy a Ser tu Luz”, que tiene una letra profunda también, que habla de qué va a pasar con nuestros hijos o seres queridos cuando nosotros pasemos de plano, se llama “Voy a Ser tu Luz” por eso. Bueno, está todo en Spotify o YouTube, quien quiera escucharme está todo ahí, al alcance de cada uno. No sé cómo va a estar la industria con los temas físicos. Este es otro tema que terminé de escribir con lágrimas en los ojos. Cuando mi mujer la escuchó me dijo “¿no te estarás por morir vos?” (risas). Los invito a escucharla y me digan cómo les llega.
No está demás decir que puedes contar con todo nuestro apoyo y plataformas para promocionar tus discos.
Te cobro la palabra, para mí será un placer el día que los pueda encontrar, que me baje del avión y pueda abrazarlos, hacer unos shows y pasar unos grandes momentos con ustedes. Nos une una gran amistad y siempre me pareció conocerlos de toda la vida, tanto con la gente de México, Brasil, Chile. Hay muchas cosas en común, pareciera que hubiéramos crecido juntos.
Es la magia kissera.
Eso es lo lindo, la esencia kissera.
La magia de KISS trasciende fronteras.
Ojalá estemos hablando pronto de una gira que esté pasando por Chile, que para mí es una materia pendiente desde que comencé en todo esto. Tengo una gran deuda con Chile.
KISS Army Chile es tu casa, serás bienvenido.
Muchas gracias, gracias por la charla.
Para nosotros ha sido un honor conocer un poco más de Sebastián Gava.
Estoy muy contento de hablar con ustedes, sé del trabajo que han realizado, es súper respetable. Bruce me habló muchísimo de ustedes, de KISS Army Chile; en algún momento se habló de hacer una gira de mi banda y Bruce por toda Latinoamérica, pero faltó un poco para lograrlo ya que faltaron patrocinadores que apoyaran eso, pero estaba muy armado ya por el manager de Bruce, y él habló muy bien de KISS Army Chile, así que siempre los mejores respetos y muchas gracias. Cuando gusten, estaré a su disposición.
Para finalizar, nos puedes dejar un saludo para todo el KISS Army Chile.
Un gran abrazo a todos, espero verlos en un futuro cercano. Prometo que en los primeros shows no faltarán temas de Paul, en especial “Magic Touch”, especialmente para Chile, ya que probablemente no lo hagamos en otro país. Así que el agradecimiento a ustedes por el esfuerzo que haremos en conjunto para hacer realidad este sueño. Cuídense, sobre todo en el escenario actual, cuidemos a quienes amamos, siempre digámosles que los amamos. Agradecido de por vida, y recuerden escucharme en Spotify (risas).
Muchas gracias por el tiempo, por la conversación, y te esperamos en Chile.
Muchas gracias, eternamente agradecido por esta amena charla, y que no sea la última.
Entrevista: Carlos Cereceda / Johan Olivares