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KISS Army Chile · Historias

De Michael Jackson al KISS Kruise: cómo terminé entendiendo a KISS

Evelyn Vásquez con la polera del KISS Kruise IV en el pasillo del barco

Si alguien me hubiera dicho hace algunos años que algún día iba a estar en un crucero rodeada de fanáticos de KISS, usando ropa de KISS y hasta pintándome como ellos para un concierto, probablemente habría pensado que estaba completamente loco.

Porque, para ser honesta, yo no era kissera.

Toda mi vida mi gran pasión musical fue Michael Jackson. KISS era simplemente “la banda de los tipos pintados”, y ahí terminaba mi conocimiento. Además, mi primer acercamiento visual no fue precisamente el mejor: ver a Gene Simmons con sangre, lengua larga, maquillaje y toda esa puesta en escena no ayudó demasiado. Para mí, aquello parecía una banda de rock pesado bastante oscura… y, desde mi formación SUD, la imagen de Gene escupiendo sangre definitivamente no era la mejor carta de presentación. 😂

Y entonces apareció Jaime.

Mi marido es todo lo contrario. Jaime no solamente escucha KISS: Jaime sabe mucho de KISS. Sabe qué disco, qué canción, qué formación, qué integrante, qué año, qué concierto… y probablemente también qué modelo de guitarra usaron en determinada presentación —jajaja—, aunque dice que hay otros kisseros que saben mucho más que él. Así que, inevitablemente, KISS comenzó a aparecer cada vez más en mi vida.

Al principio yo simplemente lo acompañaba. Pero ocurrió algo curioso: empecé a descubrir que conocía varias canciones de KISS sin saber que eran de KISS.

Y ahí comenzó el problema… porque empecé a decir: “¿Ah, esta canción es de ellos?” Y Jaime, con esa cara que ponen los fanáticos cuando descubren que alguien acaba de descubrir algo que ellos saben hace 40 años, me respondía: “¡Sí!”, por supuesto.

Canciones como “Forever”, “I Still Love You”, “I Was Made for Lovin’ You” y otras comenzaron a mostrarme que detrás del maquillaje, los efectos especiales y el espectáculo había una banda con muchas canciones que perfectamente podían gustarme.

De a poco empecé a escuchar las letras con más atención, especialmente porque hablo inglés, y descubrí otra faceta de KISS que no tenía nada que ver con la primera impresión que había tenido.

Evelyn Vásquez en la cubierta del KISS Kruise IV, con el skyline de Miami de fondo
Zarpando desde Miami, KISS Kruise IV

Y después vino la prueba definitiva: Jaime me convenció de ir al KISS Kruise IV. Ahí ya no había escapatoria. 😂

Lo que más me sorprendió fue descubrir que KISS no era solamente el espectáculo de maquillaje, fuego, sangre y explosiones que yo imaginaba. De hecho, con el tiempo descubrí que me gusta muchísimo más la etapa sin maquillaje, especialmente esa formación con Paul Stanley, Gene Simmons, Eric Singer y Bruce Kulick, donde siento que la música ocupa un lugar mucho más importante para mí.

Y creo que ahí finalmente entendí qué era lo que Jaime veía en KISS. Porque una cosa es escuchar una banda en tu casa y otra muy distinta es vivir todo lo que ocurre alrededor de ella.

En el KISS Kruise tuve además el privilegio de compartir distintas actividades con integrantes de KISS y descubrir algo que me llamó muchísimo la atención: ellos son personas mucho más cercanas de lo que uno imagina, especialmente la manera en que interactúan con sus seguidores.

Pero quizás lo que más me sorprendió no fue KISS… sino la KISS Army.

Ver personas de distintos países que se conocen, se encuentran, intercambian recuerdos, historias y experiencias como si fueran amigos de toda la vida es algo que no había visto con otras bandas. Existe una especie de comunidad mundial que hace que ser parte de KISS Army sea mucho más que simplemente escuchar su música.

Y sí, tengo que reconocerlo: hoy me gusta KISS.

No voy a decir que Jaime logró convertirme en una kissera de tiempo completo, porque todavía sigo escuchando muchísimo a Michael Jackson y música de otros estilos. Tampoco tengo la colección de discos, ni el conocimiento que tiene mi marido… ni pienso competir con él en eso, porque sería una batalla perdida antes de empezar. 😂

Pero tengo mis canciones favoritas, tengo un par de poleras de KISS, he vivido un KISS Kruise y hasta me he pintado para un par de conciertos.

Evelyn Vásquez pintada como Peter Criss en un concierto
Pintada para un concierto

Y hay algo que tengo clarísimo: mi héroe dentro de KISS es definitivamente Paul Stanley. Me encanta su capacidad como frontman, la energía que entrega en el escenario y esa forma de hacer sentir al público parte del espectáculo. También me gusta mucho la cercanía que Gene Simmons tiene con sus seguidores y la manera en que KISS ha construido esa relación con sus fans durante tantos años.

Así que mi historia con KISS no comenzó con un disco, ni con un concierto, ni con un póster en mi habitación.

Comenzó con un marido demasiado fanático que decidió que yo tenía que conocer a KISS sí o sí. 😂

Y lo curioso es que, después de todo este tiempo, cuando escucho alguna canción que me gusta y descubro que es de KISS, ya no digo: “¿Esta canción también es de ellos?” Ahora digo: “Jaime, pon esa canción de KISS que me gusta.”

Creo que eso significa que, aunque todavía no soy una kissera al 100%, KISS ya se ganó un lugar en mi playlist… y también en mi historia.